La tortita raspada es la más amada y votada: esta es la mejor receta para hacerla
Con el 53% de los votos, la tortita raspada se impuso en la encuesta y reafirmó su lugar como clásico mendocino. Compartimos la receta más elegida.
La tortita raspada es el panificado favorito de los lectores de MDZ.
Marcos Garcia / MDZLa encuesta de MDZ que enfrentó a dos emblemas de la cocina cotidiana mendocina -tortitas raspadas y sopaipillas- ya tiene resultado, y el veredicto fue claro: la tortita raspada se consagró como el panificado preferido.
El 53% de los votos se inclinó por la versión horneada, salada y compañera infaltable del mate. En segundo lugar, quedó la sopaipilla, con el 19,1%, mientras que el 14,9% eligió ambas opciones y el 12,5% aseguró que todo “depende del momento”. Más allá de los números, la votación confirmó algo que atraviesa cocinas, panaderías y meriendas: la tortita raspada ocupa un lugar central en la identidad gastronómica mendocina.
Un clásico que no pasa de moda
La tortita raspada no responde a tendencias ni a modas. Es simple, contundente y reconocible. Se compra en la panadería del barrio o en algún puesto en la montaña, se comparte en la mesa familiar, en el trabajo o en una juntada y acompaña desde desayunos apurados hasta mates sin apuro. Su permanencia en el tiempo tiene una explicación clara: es parte de la rutina diaria.
Laura Crinó de Panificadora Francia, heredera de una tradición familiar ligada a la panadería y la rotisería en Godoy Cruz- lo explica con naturalidad. “Vos te vas a un café y pedís una tortita raspada calentita. La tortita raspada es la tortita raspada”, resume, marcando una diferencia que para el paladar mendocino es indiscutible.
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Según cuenta, aunque existe público para otros panificados como medialunas o tortita de hojitas, la raspada sigue siendo la más elegida. “La que más sale es la raspada porque al público mendocino le gusta este producto”, afirma. Para ella, no hay dudas: es la tortita más mendocina de todas.
Consumo sostenido, incluso con aumentos
Lejos de desaparecer, el consumo de tortitas raspadas se mantiene firme. Crinó señala que, en el último año, los precios aumentaron un 15% aproximadamente, un ajuste que va de la mano por el incremento de los insumos e impuesto y que es autorizado por la Cámara de Panaderos en toda la provincia. Aun así, la demanda no cayó. La tortita sigue siendo accesible y cotidiana, dos factores clave para su vigencia. En cualquier panadería de Mendoza la docena de tortitas puede conseguirse a unos 7.500 pesos aproximadamente o a 1.100 pesos la unidad en las firmas más reconocidas de la Ciudad y alrededores.
La receta de la tortita raspada mendocina
La receta tal como se elabora desde hace décadas en muchas panaderías y cocinas mendocinas no tiene secretos ni pasos complejos: su fortaleza está en la simpleza. Aquí compartimos la que heredó Laura Crino.
Ingredientes (por cada kilo de harina):
- 1 kilo de harina (tipo 000 o 0000)
- 70 gramos de sal
- 300 gramos de grasa (derretida).
- Agua tibia, cantidad necesaria
La preparación consiste en integrar los ingredientes secos, sumar la grasa y luego incorporar el agua tibia hasta lograr una masa firme. Se estira, se corta y se hornea, idealmente en horno bien caliente. El resultado es una tortita crocante por fuera, tierna por dentro y con un sabor inconfundible.
Según la información nutricional aportada por Laura, una porción de tortita raspada (40 gramos) aporta 139 kcal, con predominio de carbohidratos y grasas, y un contenido moderado de sodio.
Más que una elección, una identidad
La encuesta dejó algo en claro: más allá de gustos personales, la tortita raspada funciona como símbolo compartido. Representa lo simple, lo cercano y lo propio. No necesita reivindicaciones ni explicaciones; sigue estando en la mesa porque nunca se fue.
La sopaipilla conserva su lugar, especialmente en los días fríos y de reunión, pero cuando se trata de elegir un panificado que atraviese todo el año, los lectores de MDZ no dudaron.





