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La receta de primavera fácil y económica que rinde para toda la familia

Con zapallitos, acelga y puerro de estación, esta receta necesita pocos ingredientes y permite resolver el almuerzo o la cena.


La primavera no solo transforma los paisajes y los días: también renueva las verdulerías. Con la llegada de temperaturas más agradables aparecen productos frescos que permiten preparar comidas livianas, rendidoras y accesibles sin recurrir siempre a la carne.

El calendario oficial argentino incluye entre los alimentos propios de esta estación al zapallito, la acelga y el puerro, además de remolacha, habas, lechuga, alcaucil y espárragos. Elegir vegetales de temporada permite aprovechar su mayor disponibilidad y, según la zona, encontrar mejores precios.

Una manera sencilla de combinar varios de estos ingredientes es preparar una tarta de primavera sin masa. No requiere amasar, utiliza elementos habituales de la cocina y puede servirse caliente, tibia o fría. También resulta práctica para llevar al trabajo o guardar una porción para el día siguiente.

Receta de tarta de primavera sin masa

La siguiente cantidad alcanza para cuatro porciones abundantes.

Ingredientes

  • 3 zapallitos medianos
  • ½ atado de acelga
  • 1 puerro
  • 3 huevos
  • 1 taza de leche
  • 4 cucharadas de harina común
  • 3 cucharadas de queso rallado, opcional
  • 1 cucharada de aceite

Sal, pimienta y nuez moscada

Cómo prepararla paso a paso

Primero hay que lavar bien todos los vegetales. Cortar el puerro en rodajas finas y separar las hojas de acelga de sus pencas. Estas últimas también pueden utilizarse: basta con picarlas pequeñas para que se cocinen más rápido.

Calentar una sartén con una cucharada de aceite y rehogar el puerro junto con las pencas. Cuando comiencen a ablandarse, incorporar los zapallitos cortados en cubos pequeños.

Cocinar a fuego medio o alto, revolviendo cada tanto. Este paso es importante porque el zapallito libera bastante agua. Antes de continuar, el líquido debe haberse evaporado casi por completo.

Agregar las hojas de acelga cortadas en tiras, condimentar y cocinar durante unos minutos más. Retirar del fuego y dejar entibiar.

En otro recipiente, batir los huevos con la leche. Incorporar la harina poco a poco para evitar grumos y sumar la mitad del queso rallado. Agregar los vegetales y mezclar.

Volcar la preparación en una fuente aceitada, distribuir el resto del queso por encima y llevar a un horno precalentado a 180 grados. Cocinar entre 30 y 35 minutos, hasta que el centro esté firme y la superficie ligeramente dorada.

Antes de cortarla conviene dejarla reposar unos diez minutos. Así mantendrá mejor su forma y será más fácil dividirla en porciones.

Una receta que admite cambios

Uno de los puntos fuertes de esta preparación es su flexibilidad. La acelga puede reemplazarse por espinaca y, si no hay puerro, se puede utilizar cebolla común o cebolla de verdeo. También es posible sumar zanahoria rallada, restos de calabaza cocida o un poco de arroz que haya quedado de otra comida.

Para abaratarla todavía más, el queso rallado puede omitirse sin alterar la consistencia. El verdadero secreto está en escurrir bien los vegetales antes de mezclarlos con los huevos.

Con ingredientes sencillos, una sola fuente y sin necesidad de preparar masa, esta receta permite aprovechar los productos de primavera y llevar a la mesa una comida casera, económica y rendidora.