La receta definitiva del brownie perfecto: un paso a paso súper fácil
Te compartimos la receta soñada del brownie perfecto, con el secreto detrás de unas grietas crujientes y un interior que se deshace en la boca.
Prepará los brownies más ricos.
El brownie perfecto tiene grietas crujientes arriba, los bordes levemente crujientes y un centro que se desarma en el tenedor. Y sí, esta receta es para que prepares el brownie perfecto. Se usa chocolate amargo y cacao en polvo para duplicar la intensidad, pero lo más importante está en no batir en exceso: integrá los huevos apenas unidos y dejá que el horno haga el resto. Hornealo unos minutos menos de lo que creés, ya que el centro tiene que tambalearse cuando sacás la fuente. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (molde cuadrado de 20 cm)
- 200 g de chocolate amargo 70%, picado
- 150 g de manteca
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de cacao en polvo amargo
- 3 huevos a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 taza de harina 0000
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 taza de nueces picadas (opcional)
Paso a paso de la receta
- En un bowl apto para microondas, derretí el chocolate con la manteca en tandas de 30 segundos, revolviendo entre cada una. O hacelo a baño María. Tiene que quedar brillante y tibio, no caliente.
- Agregá el azúcar y el cacao en polvo al chocolate derretido. Mezclá con batidor manual hasta que se disuelva gran parte del azúcar. La mezcla va a quedar granulosa: es normal.
- Incorporá los huevos uno por uno, batiendo apenas hasta integrar. Agregá la vainilla. No sobrebatás: el aire espuma el brownie y pierde densidad.
- Tamizá la harina con la sal directamente sobre la mezcla. Integrá con movimientos envolventes usando una espátula de goma. Si usás nueces, agregalas ahora. La masa debe quedar densa y brillante.
- Precalentá el horno a 175°C. Forrá el molde con papel manteca dejando solapas. Verté la mezcla, alisá la superficie. Horneá 22-25 minutos. El centro tiene que estar húmedo y un palillo insertado debe salir con migas húmedas, no limpio.
- Dejá enfriar a temperatura ambiente 1 hora antes de cortar. Si podés, refrigerá 2 horas más: el corte será perfecto. ¡Y listo!