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La postal de Cacheuta que cumple 90 años y recibió un reconocimiento internacional

Resistió sismos y crecidas y guarda una historia trágica. Ahora, un sello internacional vuelve a poner a ese rincón de Cacheuta en el centro de la escena.

Un transitado rincón de Cacheuta rubió un distinción internacional.

Un transitado rincón de Cacheuta rubió un distinción internacional.

Miles de personas lo atraviesan camino a Cacheuta sin conocer la historia que permanece escondida entre sus curvas de hormigón. Fue inaugurado en 1936, el mismo año que el Obelisco de Buenos Aires, y su creador murió apenas dos meses después de concluirlo.

A nueve décadas de aquella construcción, el Puente Frasca recibió el Sello de Calidad Internacional otorgado por la asociación Art Déco Buenos Aires. La distinción reconoce su valor arquitectónico, su singularidad dentro de la ingeniería vial de montaña y la capacidad de una estructura que consiguió resistir el clima y la actividad sísmica de Mendoza.

La entrega del Certificado de Otorgamiento – Sello de Calidad Internacional Adba se realizó frente al propio puente y fue recibida por la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, María Teresa Badui, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Osvaldo Romagnoli, y la presidenta del Emetur (Ente Mendoza Turismo), Gabriela Testa.

Una postal de Cacheuta con 90 años de historia

El puente cruza el río Mendoza sobre la Ruta Provincial 82 y forma parte del acceso a la villa de Cacheuta. Aunque actualmente se encuentra integrado al paisaje y al recorrido turístico, cuando fue construido representó una respuesta innovadora frente a las dificultades del terreno.

La obra fue inaugurada en junio de 1936. Por entonces, la ruta formaba parte de la conexión conocida como Panamericana, concebida para enlazar distintos territorios del continente. En Mendoza, ese camino también resultaba fundamental para comunicar la ciudad con el incipiente turismo termal de Cacheuta y con la villa de Potrerillos.

Su diseño se diferencia de los puentes modernos. Los extremos fueron cincelados y apoyados directamente sobre la roca, aprovechando las condiciones naturales del lugar. La estructura combina una viga en forma de medio arco con un tablero sostenido tanto por ese arco como por los laterales rocosos.

La certificación destaca sus 140 metros en voladizo, distribuidos en dos tramos de 70 metros, y el uso avanzado del hormigón armado para una obra instalada sobre un ambiente aluvial. Su geometría, la sobriedad de sus líneas y la ausencia de ornamentación excesiva permiten vincularlo con el art déco y con la estética de la modernidad de entreguerras.

La tragedia detrás del nombre

El puente lleva el apellido de su constructor, el ingeniero Jorge Frasca. Su historia profesional fue tan destacada como breve. Frasca tenía 31 años cuando murió, en septiembre de 1936. El fallecimiento se produjo mientras dirigía otra obra de ingeniería sobre el río Tunuyán, apenas dos meses después de haber terminado el puente de Cacheuta.

El reconocimiento otorgado en el 90º aniversario de la inauguración también busca recuperar su figura. La permanencia de la estructura permite dimensionar la precisión del proyecto: durante nueve décadas soportó crecidas, cambios de temperatura, tránsito y movimientos sísmicos sin perder su función original.

Esta combinación de valor técnico, lenguaje arquitectónico y adaptación a la montaña convierte al Puente Frasca en uno de los pocos ejemplos de infraestructura vial de altura vinculados con el art déco.

Del tránsito cotidiano a un futuro mirador

El paso del tiempo dejó marcas visibles sobre el puente, que será intervenido dentro de las obras de reconstrucción de la Nueva Panamericana. El proyecto corresponde al tramo III de la Ruta Provincial 82, comprendido entre el intercambiador de Gobernador Ortiz, en Vistalba, y Cacheuta. La planificación contempla preservar la estructura y convertirla en un futuro mirador cuando finalicen los trabajos sobre la ruta. De esta manera, dejaría de ser solamente un paso vehicular para transformarse también en un punto desde el cual observar el río y el paisaje de montaña.

La intervención general incluye la ampliación de otros cinco puentes, nuevas rotondas y retornos, calles colectoras, una ciclovía, paradores para el transporte público y obras destinadas al manejo aluvional.