Presenta:

La inteligencia artificial cambia el turismo: el nuevo desafío de las agencias de viajes

Más de 30 proveedores de turismo analizarán en Mendoza cómo la tecnología, el nuevo consumidor y el criterio humano redefinen a las agencias de viajes.

Más de 30 proveedores y 6 especialistas se reuniránen Mendoza para potenciar a las agencias de turismo. Foto: Freepik

Más de 30 proveedores y 6 especialistas se reuniránen Mendoza para potenciar a las agencias de turismo. Foto: Freepik

La forma de planificar un viaje cambió de manera acelerada. Los turistas consultan reseñas, comparan tarifas, diseñan itinerarios y reciben recomendaciones personalizadas sin necesidad de trasladarse a una oficina. Ahora, la incorporación de la inteligencia artificial profundiza esa transformación y obliga a las agencias de turismo a redefinir su lugar dentro de la industria.

Este proceso será analizado el miércoles 19 de agosto, de 9 a 16, durante un encuentro profesional que reunirá en el Hotel Hilton Mendoza a más de 30 proveedores nacionales e internacionales y seis especialistas vinculados con la actividad turística.

La jornada, denominada Nites Travel Lab, será impulsada por Nites y contará con representantes de cadenas hoteleras, aerolíneas, compañías de cruceros, destinos y empresas especializadas. Más allá de la presentación de productos, la programación permitirá observar cuáles son los principales cambios que atraviesan actualmente las agencias.

La inteligencia artificial transforma la planificación turística

Las nuevas herramientas digitales pueden elaborar itinerarios en pocos segundos, identificar alojamientos, comparar destinos y proponer actividades en función del presupuesto o los intereses de cada usuario.

Estas capacidades modificaron una de las funciones históricas de las agencias: concentrar información que resultaba difícil de obtener para el público general. En la actualidad, gran parte de esos datos se encuentra disponible en buscadores, aplicaciones y plataformas automatizadas.

Sin embargo, acceder a un volumen mayor de información no siempre facilita las decisiones. Los viajeros pueden encontrarse con recomendaciones contradictorias, tarifas que cambian rápidamente, condiciones de cancelación complejas o propuestas que no se adaptan a sus necesidades reales.

La inteligencia artificial también puede cometer errores, utilizar datos desactualizados o sugerir alternativas sin evaluar factores vinculados con la seguridad, la documentación migratoria, las conexiones aéreas o las características particulares de un destino. Por ese motivo, uno de los principales debates dentro de la industria consiste en determinar cómo incorporar la tecnología sin reemplazar el análisis profesional.

Un viajero más informado y también más exigente

El consumidor turístico actual suele iniciar el proceso de compra mucho antes de contactar a una agencia. Investiga el destino, compara precios, consulta experiencias de otros viajeros y llega con expectativas definidas. Ese cambio obliga a los profesionales a ofrecer algo más que la reserva de un pasaje o de una habitación. El asesoramiento debe contemplar aspectos como seguros, documentación, traslados, temporadas, restricciones, políticas de devolución y posibles inconvenientes durante el recorrido.

Al mismo tiempo, el crecimiento de los viajes personalizados genera una demanda cada vez mayor de propuestas diseñadas de acuerdo con la edad, el presupuesto, el tiempo disponible y los intereses del pasajero.

En ese contexto, el valor de las agencias comienza a desplazarse desde el acceso a los datos hacia la capacidad de interpretarlos. Ángeles Antúnez, gerente Comercial, de Marketing y Producto de la firma organizadora, señaló que el diferencial profesional se encuentra en “saber interpretar los datos, transformarlos en experiencias y acompañar al cliente antes, durante y después de cada viaje”.

Qué tareas puede asumir la tecnología

La inteligencia artificial puede resultar útil para automatizar procesos rutinarios, responder consultas frecuentes, organizar información y generar propuestas iniciales. También permite analizar preferencias, identificar patrones de consumo y agilizar tareas administrativas que anteriormente demandaban varias horas de trabajo.

Para las agencias, estas herramientas representan una oportunidad de reducir tiempos operativos y concentrarse en actividades que requieren mayor conocimiento, creatividad o capacidad de negociación.

El desafío consiste en establecer límites claros. Una recomendación automatizada puede servir como punto de partida, pero difícilmente pueda reemplazar la intervención profesional frente a una cancelación, una conexión perdida, una emergencia médica o una modificación imprevista del viaje. La tecnología puede procesar información, aunque todavía necesita supervisión humana para reconocer contextos, evaluar riesgos y responder ante situaciones que no siguen un patrón previsible.

El criterio humano como nuevo diferencial

Durante años, las agencias se distinguieron por manejar datos que no estaban disponibles para todos los usuarios. Hoy, la información dejó de ser escasa, pero su abundancia generó un problema diferente: resulta cada vez más difícil determinar qué opción es confiable, conveniente o adecuada.

En este escenario, el criterio profesional podría convertirse en uno de los principales diferenciales de la actividad. El agente ya no funciona únicamente como intermediario entre el pasajero y los proveedores. También debe verificar datos, detectar posibles conflictos, explicar condiciones y anticipar dificultades.

La confianza adquiere especial importancia cuando se trata de viajes internacionales, recorridos con múltiples conexiones, pasajeros con necesidades específicas o destinos que requieren documentación y planificación adicional. Un algoritmo puede sugerir una alternativa en función del precio, pero no siempre consigue valorar el costo emocional, logístico o económico que puede provocar una mala decisión.

Los proveedores también modifican sus estrategias

La transformación no afecta solamente a las agencias. Aerolíneas, hoteles, compañías de cruceros y organismos de promoción turística también están adaptando su forma de distribuir productos y comunicarse con los intermediarios.

El encuentro en Mendoza incluirá exposiciones sobre inteligencia artificial, herramientas financieras y cambios en el comportamiento del consumidor. También se realizarán capacitaciones sobre la industria de cruceros y el destino Perú.

La participación de proveedores de diferentes segmentos refleja la diversidad de servicios que pueden formar parte de un solo viaje. Un itinerario internacional puede involucrar vuelos, alojamientos, excursiones, traslados, seguros y actividades administradas por empresas distintas. Para las agencias, conocer las condiciones de cada servicio resulta fundamental al momento de diseñar una propuesta integral y responder frente a posibles modificaciones.