La escalofriante historia paranormal que Adrián Barilari le contó a una influencer mendocina
Adrián Barilari confesó en una reciente entrevista los fenómenos paranormales que sufrió con su familia y el inesperado encuentro que resolvió el misterio.
El ícono del rock recordó ante Agustina Becerra la escalofriante experiencia que marcó a su familia.
Julieta Caballero -MDZEn una reciente entrevista con la influencer mendocina Agustina Becerra, el icónico Adrián Barilari, la voz de Rata Blanca, reveló detalles escalofriantes sobre los sucesos paranormales que vivió con su familia en un departamento porteño. Lo que comenzó como extrañas situaciones nocturnas terminó por desenterrar una trágica historia tras una coincidencia casi imposible ocurrida en un camarín de España.
La misteriosa presencia en el departamento de calle Acoyte
El cantante ya había contado en una radio de Buenos Aires hace unos años, las situaciones inexplicables que experimentó en su hogar ubicado en la intersección de las calles Acoyte y Díaz Vélez. El músico relató que en una ocasión creyó interactuar con uno de sus hijos en la cama matrimonial, para luego descubrir que el niño se encontraba durmiendo plácidamente en su propia cuna, de la cual le era imposible descender por sus propios medios debido a su corta edad. Además, el ambiente de la vivienda parecía cargar con una energía densa que afectó la salud de los menores.
El hecho paranormal contado por Adrián Barilari:
La clave para comprender el misterio llegó de la forma más inesperada durante una gira de Rata Blanca por España, un detalle que captó la total atención de Becerra durante el reportaje. Tras finalizar un concierto, el mánager de la banda hizo pasar al camarín a un grupo de fanáticos argentinos que residían en Europa. Entre los presentes se encontraba una mujer acompañada por su hija, quien al conversar con Barilari descubrió de inmediato que compartían el mismo barrio de origen en Buenos Aires, una charla que pronto tomó un rumbo perturbador.
Coincidencias que hielan la sangre
A medida que avanzaba el diálogo en aquel camarín madrileño, las precisiones geográficas se volvieron milimétricas: ambos vivían frente a la misma carnicería de barrio y en el mismísimo edificio, marcado con el número 751. El momento de mayor tensión se produjo cuando el vocalista especificó que su vivienda era el "primer piso por escalera", correspondiente al departamento "E". Al escuchar esto, la mujer palideció por completo y se desmayó en el acto ante la mirada atónita de los músicos presentes en el lugar.
Al recobrar el conocimiento, la mujer confesó entre lágrimas que en ese mismo departamento exacto había fallecido su hijo tras tomar la drástica decisión de quitarse la vida. La revelación le dio un sentido inmediato a los años de fenómenos inexplicables y dificultades para vender la propiedad que había padecido el artista. Finalmente, según detalló el músico en el mano a mano con la influencer, su esposa coordinó un exorcismo con una persona especializada para limpiar espiritualmente el lugar antes de entregarlo definitivamente como parte de pago.



