La artista argentina cuya obra llegó al espacio tendrá una muestra gratuita en Mendoza
El Museo Carlos Alonso inaugura muestra dedicada a Ana Kozel. En 1995, su obra "Desde el Origen" viajó a bordo de la estación espacial Mir.
El universo de Ana Kozel llega al Museo Carlos Alonso con la muestra “Luz, materia, universo”. Foto: Wikipedia
El cielo nocturno acompañó a Ana Kozel desde la infancia y terminó convirtiéndose en el centro de una obra en la que confluyen el arte, la ciencia y la espiritualidad. Parte de ese universo creativo podrá conocerse en Mendoza a través de “Luz, materia, universo”, la muestra que se inaugurará el viernes 4 , a las 20, en el Museo Carlos Alonso.
La exposición, con entrada gratuita, reunirá obras de la artista argentina fallecida en 2024 y propondrá un recorrido por las diferentes etapas de una producción atravesada por una pregunta esencial: cuál es el lugar del ser humano dentro del planeta y del cosmos.
Una muestra gratuita en el Museo Carlos Alonso
La inauguración se realizará en el Espacio B del Museo Carlos Alonso – Mansión Stoppel, ubicado en Emilio Civit 348 de la Ciudad de Mendoza. El recorrido permitirá acercarse a una creadora que nunca se limitó a una única técnica. A lo largo de su trayectoria, Kozel trabajó con dibujo, grabado, collage, acuarela, tinta, óleo y acrílico. Cada procedimiento formó parte de una investigación en la que la observación, el estudio y la intuición se complementaron.
Uno de los ejes centrales será la Serie de la Luz, desarrollada principalmente en acrílico. En estas piezas, la luz deja de cumplir únicamente una función visual y se convierte en materia, energía y representación simbólica del origen y la expansión del universo.
“Mi intención es transmitir toda esa armonía, esa belleza y ese misterio que es el universo”, explicó Kozel en una conversación con la fotógrafa Gaby Messina incluida en el libro Saber Ver.
Ana Kozel, la artista argentina cuya obra llegó al espacio
Ana Kozel nació en Bernal, provincia de Buenos Aires, en 1937, y pasó parte de su infancia en la zona rural de Verónica. Allí comenzó su fascinación por el cielo. A los diez años ya dibujaba la Tierra observada desde el espacio, mucho antes de que esa perspectiva se transformara en uno de los rasgos más reconocibles de su trabajo.
Autodidacta durante sus primeros años, estudió la producción de artistas como Leonardo da Vinci, Vincent van Gogh y Paul Cézanne. También encontró inspiración en viajes y experiencias que ampliaron su mirada: Machu Picchu, los glaciares patagónicos y sus visitas a museos internacionales dejaron huellas en un lenguaje que vincula creación artística, conocimiento científico, filosofía y espiritualidad.
Su trayectoria alcanzó una dimensión excepcional en 1995, cuando “Desde el Origen” fue seleccionada entre cincuenta pinturas de distintos países para viajar a bordo de la estación espacial Mir. De esta manera, se convirtió en la primera obra de una artista argentina e hispanoamericana en llegar al espacio.
Años más tarde, su nombre volvió a superar los límites del planeta: integró un listado de miembros de la Sociedad Planetaria Internacional transportado hasta Marte por la misión Spirit de la NASA.
Kozel también realizó exposiciones individuales en Argentina, República Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos, donde fue invitada por instituciones como la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Washington. Sus obras forman parte de colecciones internacionales, entre ellas las del Museo Nacional del Aire y del Espacio de Washington, el Centro Pompidou de París y el Museo de Arte Moderno de Oxford.
Un diálogo entre el arte, la ciencia y la espiritualidad
La producción de Ana Kozel recuperó la idea de un arte integral capaz de incorporar los avances de la ciencia y las preguntas de su tiempo. En sintonía con las ideas planteadas por Lucio Fontana en el Manifiesto Blanco, la artista se alejó de las categorías tradicionales para explorar el origen de la materia, el movimiento de la energía y la relación entre la existencia humana y el universo.
Mendoza ocupó un lugar especial dentro de esa búsqueda. Después de exponer en San Rafael, la artista destacó la conexión que había encontrado entre su obra, los cielos provinciales y la sensibilidad del público.


