¿Está mal decir buen día o no? Qué dice la RAE sobre la forma correcta de saludar
Una de las expresiones más usadas para empezar la jornada genera dudas entre los hablantes. La Real Academia Española explicó si “buen día” o “buenos días” es la forma correcta.
¿Cómo es la forma correcta de saludar por la mañana? La respuesta en la nota.
CanvaSaludar al comenzar la jornada es una de las formas más habituales de cortesía en la vida cotidiana. En la calle, en el trabajo o incluso a través de un mensaje de WhatsApp, muchas personas comienzan el día con una frase simple: “buen día” o “buenos días”. Sin embargo, esa elección aparentemente trivial suele generar una pregunta recurrente: ¿cuál de las dos expresiones es la correcta en español?
Ante este tipo de dudas lingüísticas, la Real Academia Española (RAE) -la institución encargada de velar por el uso y la evolución del idioma-suele ofrecer aclaraciones sobre el uso adecuado de las palabras y expresiones que forman parte del habla cotidiana.
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“Buen día” o “buenos días”: ¿las dos formas son válidas?
Según la RAE, ambas expresiones son correctas, aunque su uso depende en gran medida de la región y de las costumbres lingüísticas de cada lugar.
En la mayor parte de España, la forma más habitual para saludar durante la mañana es “buenos días”, una fórmula que se ha consolidado como la opción tradicional dentro del idioma.
El uso del plural responde a una característica frecuente en las expresiones de cortesía del español, donde muchas frases adoptan esta forma para transmitir mayor énfasis o cordialidad. Algo similar ocurre con expresiones como “muchas gracias”, “saludos” o “felicidades”.
Por esa razón, “buenos días” suele percibirse como una expresión más completa o formal.
Por qué en América se dice “buen día”
En cambio, en gran parte de América Latina -especialmente en países del Río de la Plata como Argentina y Uruguay- es muy común escuchar “buen día” en singular. Esta forma no es incorrecta ni impropia del idioma. De hecho, su uso está ampliamente extendido en el habla cotidiana de la región.
Algunos lingüistas vinculan esta variante con la influencia de otras lenguas europeas que llegaron al continente con la inmigración, particularmente el italiano, donde el saludo matutino se expresa en singular con la palabra buongiorno. Algo similar ocurre en francés con bonjour.
De esta manera, el español rioplatense adoptó naturalmente la versión singular como parte de su identidad lingüística.
Una diferencia que también cambia el sentido
Aunque ambas formas funcionan como saludo, existe un matiz interesante: “buen día” también puede utilizarse como despedida.
En muchos contextos informales, es habitual escuchar frases como “que tengas buen día”, que funcionan como una forma cordial de cerrar una conversación.
En cambio, “buenos días” suele utilizarse casi exclusivamente como saludo al inicio de la jornada.
Cómo saludar en otros momentos del día
Para el resto del día, las expresiones más extendidas en español siguen una lógica distinta. Las formas tradicionales son “buenas tardes” y “buenas noches”, ambas en plural.
También existe una versión abreviada muy utilizada en contextos informales: “buenas”, que funciona como saludo general sin especificar la hora. Esta forma es frecuente en España y también aparece en algunas regiones de América Latina.
El plural como recurso expresivo del idioma
El uso del plural en expresiones de cortesía es un fenómeno habitual dentro del español. En muchos casos, no responde a una necesidad gramatical estricta, sino a un recurso expresivo que permite reforzar el mensaje.
Frases como “muchas gracias”, “felices fiestas” o “mis mejores deseos” utilizan el plural para intensificar el tono de amabilidad o afecto hacia la otra persona.
Algo similar ocurre con “buenos días”, donde el plural añade una sensación de mayor cordialidad al saludo.
Una muestra de la diversidad del idioma
En definitiva, la elección entre “buen día” y “buenos días” no depende tanto de una regla estricta como de las costumbres lingüísticas de cada región. Ambas expresiones forman parte del español y conviven sin problemas dentro de la riqueza del idioma.
Porque, como suele ocurrir con muchas palabras y expresiones cotidianas, la lengua también refleja las distintas formas en que las comunidades hablan, saludan y se relacionan en su vida diaria.



