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El pueblo del norte argentino que esconde una de las iglesias más curiosas del país

Uquía es un pueblo de Jujuy ubicado en la Quebrada de Humahuaca, conocido por su iglesia histórica y por las pinturas de ángeles arcabuceros.

Uquía es un pueblo jujeño conocido por su iglesia colonial y sus pinturas de ángeles arcabuceros.

Uquía es un pueblo jujeño conocido por su iglesia colonial y sus pinturas de ángeles arcabuceros.

En este pueblo de Jujuy, el paisaje quebradeño convive con una historia poco común. Uquía aparece entre cerros secos, cardones y caminos del norte argentino, pero guarda además uno de los patrimonios religiosos más curiosos de Sudamérica.

La localidad está ubicada sobre la Ruta Nacional 9, a pocos kilómetros de Humahuaca, dentro de la Quebrada declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A diferencia de otros destinos más concurridos de la zona, el pueblo mantiene una escala tranquila y mucho menos turística.

El gran símbolo de Uquía es la iglesia San Francisco de Paula, construida en el siglo XVII. Allí se conservan las famosas pinturas de los ángeles arcabuceros, una serie artística colonial muy poco frecuente que mezcla iconografía religiosa europea con rasgos culturales andinos.

Esas imágenes muestran ángeles vestidos como soldados de época y portando arcabuces, algo que convirtió al templo del pueblo en uno de los sitios históricos más particulares del norte argentino. Las obras pertenecen a la escuela cuzqueña y siguen siendo uno de los grandes atractivos culturales de Jujuy.

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La iglesia San Francisco de Paula guarda uno de los patrimonios artísticos más particulares del norte argentino.

La iglesia San Francisco de Paula guarda uno de los patrimonios artísticos más particulares del norte argentino.

Pero Uquía no vive solo de su iglesia. El entorno natural también tiene mucho peso en la experiencia. Los cerros multicolores, los cactus gigantes y el aire seco de altura forman una postal típica de la Quebrada de Humahuaca, aunque aquí el paisaje se siente más silencioso y menos intervenido.

Las calles del pueblo conservan construcciones bajas, ritmo lento y una relación muy directa con el entorno serrano. Esa combinación ayuda a que el recorrido tenga otra sensación, más cercana a la vida cotidiana de la quebrada y menos ligada al turismo masivo.

Muy cerca de Uquía también aparece la quebrada de las Señoritas, una formación natural de tonos rojizos y formas erosionadas que en los últimos años ganó notoriedad por sus paisajes y caminatas entre paredes de piedra y arena.

Por eso Uquía funciona como una de las escapadas más interesantes del norte jujeño. Entre arte colonial, montañas y caminos quebradeños, este pueblo logra ofrecer una experiencia distinta, donde la historia y el paisaje parecen avanzar juntos.