El picante vino de Sex and the City
La principal actriz de la serie unió fuerzas nuevamente con un bodega neozelandesa para lanzar este vino con un ingrediente inesperado.
El vino nuevo de la reconocida actríz.
El negocio de los vinos respaldados por celebridades ya no es una novedad, pero sí lo es la audacia con la que algunas marcas deciden patear el tablero del purismo vitivinícola.
El caso más reciente y comentado en el plano internacional tiene como protagonista a Sarah Jessica Parker, la icónica estrella de Sex and the City, quien junto a sus socios de la bodega neozelandesa Invivo, acaba de anunciar un lanzamiento que promete dividir aguas: un Sauvignon Blanc infusionado con jalapeño.
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Bajo el nombre de Invivo X, SJP Spicy Jalapeño Sauvignon Blanc, este nuevo producto busca capitalizar una tendencia global que no para de crecer: la demanda de bebidas con perfiles picantes, cócteles listos para tomar (RTD) con un "kick" de calor y la búsqueda constante del público joven por experiencias sensoriales disruptivas.
De la copa clásica al toque "hot"
La relación de Parker con Invivo no es nueva ni improvisada. Desde el lanzamiento de su marca conjunta en 2019, sus etiquetas de Marlborough (Nueva Zelanda) y los rosados del sur de Francia han cosechado reiterados puntajes de más de 90 puntos en publicaciones prestigiosas como Wine Spectator, demostrando que detrás de la cara famosa había un trabajo serio de selección y blends donde la propia actriz se involucraba activamente en las mesas de cata.
Sin embargo, este nuevo paso va más allá de la tipicidad regional. Según explicaron desde la bodega, la base sigue siendo el clásico Sauvignon Blanc de Marlborough, reconocido mundialmente por su acidez punzante y sus notas cítricas y tropicales (maracuyá, lima, notas herbáceas). Pero aquí viene el giro: los descriptores naturales de la variedad —asociados muchas veces a las pirazinas que aportan ese recuerdo a pimiento verde o ají— se potencian de manera deliberada mediante una sutil infusión de jalapeño que aporta calidez en el paladar medio y un final persistente y jugoso.
Las reglas de un juego que está cambiando
Para los sectores más tradicionales de la industria, mezclar vino con picante puede sonar a pecado capital. Pero si algo nos está enseñando el mercado global en este 2026 es que los consumidores actuales —especialmente los centennials y millennials— buscan flexibilidad, descontracturación y maridajes osados. Desde la bodega sugieren consumirlo bien helado, incluso con hielo, o utilizarlo como base para refrescar con soda, apuntando directamente al consumo de pileta, tarteras de pescado, tacos o tapeos veraniegos.
Comercialmente, la jugada es brillante. Mientras que el Sauvignon Blanc tradicional compite en un océano de etiquetas similares, el Spicy Jalapeño se posiciona instantáneamente en un nicho propio, ideal para la viralidad en redes sociales (el terreno donde la actríz y su alter ego Carrie Bradshaw se mueven como nadie).
Queda claro que el paradigma del marketing del vino se sigue transformando: ya no alcanza con la firma de una figura pública en la etiqueta; ahora el producto tiene que generar conversación, disrupción y, por qué no, un poco de picante en las copas. Habrá que probarlo para ver si la osadía enológica está a la altura del fenómeno pop.