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El pequeño pueblo donde las calles son de arena y los carpinchos caminan cerca de las casas

A orillas de la Laguna Iberá, este pueblo correntino permite ver yacarés, ciervos y carpinchos sin alejarse demasiado de sus pocas calles.


En Colonia Carlos Pellegrini, un pequeño pueblo de Corrientes, la separación entre el casco urbano y la naturaleza es mínima. Las calles siguen siendo de arena y, sobre todo en los sectores cercanos a la laguna y las cañadas, la fauna silvestre puede aparecer a escasa distancia de las viviendas.

La explicación está en su ubicación. El pueblo se encuentra a orillas de la Laguna Iberá y funciona como uno de los principales accesos a los Esteros del Iberá, un enorme sistema de humedales donde conviven lagunas, bañados, pastizales y montes. Esa proximidad hace que carpinchos, yacarés, corzuelas y distintas aves formen parte habitual del paisaje.

No hace falta limitarse a observarlos desde tierra. Uno de los grandes planes es salir en lancha por la Laguna Iberá, avanzando entre embalsados y sectores de vegetación flotante. Estos recorridos permiten acercarse a yacarés tomando sol, grupos de carpinchos junto al agua y ciervos de los pantanos en los sectores más abiertos.

Desde el pueblo parten navegaciones para observar carpinchos, yacarés y ciervos de los pantanos en la Laguna Iberá.

Qué hacer en Colonia Carlos Pellegrini

También se puede ingresar al Portal Laguna Iberá, donde existen senderos y pasarelas que atraviesan pastizales, monte y costa de estero. La zona concentra una enorme diversidad de fauna y se convirtió en uno de los puntos fuertes de Argentina para quienes viajan especialmente a observar animales y aves.

Cuando cae el sol aparece otra posibilidad poco habitual: los safaris nocturnos. Con guías locales se recorren caminos y sectores naturales para buscar especies que se vuelven más activas después del anochecer. También hay paseos en kayak, cabalgatas y recorridos en bicicleta por los alrededores.

El propio pueblo merece algunas horas. Se pueden caminar sus calles de arena, conocer ranchos construidos con técnicas tradicionales, esperar el atardecer frente a la laguna o acercarse temprano al puente de acceso, cuando aumenta la actividad de las aves. Incluso las calles tienen nombres vinculados con plantas y animales de la región.

La gastronomía suma otra parte del viaje. En alojamientos y restaurantes aparecen preparaciones de raíz guaraní como mbaipy, mbejú y diferentes tipos de chipá, mientras que las posadas y hosterías permiten quedarse varios días para realizar las excursiones sin apuro. El destino cuenta con más de 35 opciones de alojamiento dentro del Portal Laguna Iberá.

Cómo llegar a este pueblo de Corrientes

Colonia Carlos Pellegrini está a unos 120 kilómetros de Mercedes y 360 kilómetros de Corrientes capital. El acceso principal es por la Ruta Provincial 40 y conviene consultar el estado del camino antes de viajar, especialmente después de lluvias. Una vez allí, la gran particularidad del pueblo queda a la vista: no hace falta internarse kilómetros en el humedal para empezar a sentir que se está dentro del Iberá.