Cómo saber si una planta murió por una ola polar o si todavía puede recuperarse
Después de una ola polar muchas plantas lucen marchitas y ennegrecidas. Pero eso no significa necesariamente que hayan muerto.
El daño provocado por las bajas temperaturas suele afectar primero las hojas y los brotes más jóvenes, mientras que el resto de la planta puede conservar su capacidad de rebrote.
PexelsTras una jornada con ola polar, a muchas planta s se les oscurecen sus hojas y muestran un aspecto marchito. Eso no siempre significa que hayan muerto. Aprender a reconocer los signos de recuperación evita podas innecesarias y aumenta las posibilidades de que vuelvan a brotar cuando llegue la primavera.
No todo está perdido después de una ola polar
El aspecto de una planta puede cambiar drásticamente tras una ola polar. Hojas ennegrecidas, flores caídas y ramas aparentemente secas suelen generar preocupación entre quienes cuidan un jardín. Expertos recomiendan no tomar decisiones apresuradas. En muchas especies el daño afecta únicamente los tejidos externos, mientras que raíces, troncos y yemas permanecen vivos.
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Las señales que indican que la planta sigue viva
Un método sencillo consiste en raspar suavemente la corteza de una rama con la uña. Si debajo aparece tejido verde significa que continúa circulando savia y la planta conserva actividad.También es una buena señal que las ramas mantengan cierta flexibilidad y que aparezcan pequeños brotes cerca de la base o en las axilas de las hojas.En cambio, cuando toda la madera está completamente seca, quebradiza y marrón, las posibilidades de recuperación disminuyen considerablemente.
El error que conviene evitar
La tentación de podar inmediatamente después de una helada suele ser uno de los errores más frecuentes. Los tejidos dañados funcionan como una barrera protectora frente a nuevas bajas temperaturas.Los paisajistas aconsejan esperar hasta fines del invierno antes de realizar una poda de limpieza. De esa manera resulta mucho más sencillo distinguir qué ramas realmente murieron y cuáles volverán a brotar. En Mendoza es común observar rosales, agapantos, lantanas y otras especies que parecen completamente secas durante julio y agosto, pero recuperan todo su vigor con la llegada de los primeros días templados.



