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Chile tiene un pueblo con playas blancas y senderos costeros que vale la pena descubrir

Este pueblo en Chile es poco conocido entre los turistas de Argentina. Pero una vez que lo conoces no puedes parar de visitarlo.


En la comuna de Zapallar, sobre la costa de la Región de Valparaíso, hay un pueblo de Chile donde el mar, la arena y los acantilados arman una postal muy distinta a la de otros balnearios del Pacífico. Cachagua combina una playa extensa, rincones más resguardados y un entorno natural que suma humedal y caminatas junto al agua.

La llegada a Cachagua no se parece a la de un balneario masivo. Primero aparecen los cerros, después la vegetación costera y recién al final se abre el mar, con una franja larga de arena que acompaña el perfil del pueblo. En esa combinación entre casas bajas, costa abierta y paisaje natural está buena parte de su atractivo. La playa principal de Cachagua tiene unos 5 kilómetros de extensión y es uno de los puntos más conocidos de la comuna de Zapallar.

Más que un solo frente costero, el pueblo ofrece distintos escenarios para pasar el día. La Playa Cachagua es la más amplia y se presta para caminatas largas o trotes junto al mar. Playa El Golf, en cambio, aparece como un sector muy usado para caminar y para deportes como el surf, mientras que Playa Las Cujas suma un acceso peatonal entre bosque y grandes pozones de roca que la vuelven especialmente atractiva para familias con chicos. Frente a la Isla Cachagua también está Playa Los Coirones, otro de los rincones que completan el circuito costero del pueblo.

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Este pueblo es ideal para desconectarse.

Un pueblo con encanto costero

El encanto de Cachagua no depende solo de la playa. Una de las postales más reconocibles del lugar es la cercanía con la llamada Isla de los Pingüinos, un área frente a la costa desde donde se realizan recorridos para observar el entorno marino. Chile Travel señala que hasta Cachagua hay unos 160 kilómetros desde Santiago, con un trayecto aproximado de 2 horas y 30 minutos, lo que ayuda a explicar por qué este pueblo aparece seguido entre las escapadas costeras del centro chileno.

También hay otro rasgo que le da identidad al lugar: su borde natural no se agota en la arena. En la zona de La Laguna, la municipalidad de Zapallar desarrolló un paseo peatonal con el objetivo de mejorar la accesibilidad y proteger el humedal urbano, reconocido en 2019. Ese detalle suma un costado distinto al recorrido por el pueblo, porque combina playa, observación del paisaje y una dimensión ambiental que no siempre aparece en los destinos costeros.

Para quienes buscan actividad, Cachagua ofrece varias opciones sin salir de la lógica tranquila del pueblo. El municipio destaca el surf en Playa Cachagua y Playa El Golf, además del buceo y la pesca deportiva en la playa principal. A eso se suman caminatas por el borde costero y senderos que conectan distintos sectores, con el mar siempre como referencia.

En los últimos años, además, la playa de Cachagua fue destacada por la propia municipalidad dentro de una política de conservación del patrimonio natural local. Entre los hitos mencionados por el municipio aparecen la certificación Blue Flag para la playa y el reconocimiento del humedal en la zona de La Laguna, señales de que el pueblo no solo se promociona por su paisaje, sino también por la protección de su entorno.

Cachagua termina funcionando así como uno de esos pueblos de Chile donde el atractivo no pasa por una sola cosa. Tiene playa larga, sectores más escondidos, senderos costeros, humedal y un paisaje de cerros junto al mar que le da otra escala. No necesita estridencias: le alcanza con esa mezcla de calma, naturaleza y costa bien armada para convertirse en una escapada que deja ganas de volver.