Así los medios informaron hace 100 años la llegada de 1926
A cien años de distancia, cómo diarios y revistas de Argentina y del mundo contaron el inicio del año. Qué pasaba en nuestro país y el mundo.
Portada del diario La Protesta del 1 de enero de 1926, Ninguna mención al año nuevo.
archive.orgEl 1 de enero de 1926, los medios gráficos marcaron el comienzo del año con análisis, balances y tono institucional. Europa intentaba consolidar la paz tras la Primera Guerra Mundial, mientras crecían tensiones políticas que todavía no ocupaban los titulares centrales.
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En la Argentina, diarios como La Nación y La Prensa abrían el año con una mirada ordenada y solemne. Los titulares eran largos, explicativos y formales. El mensaje implícito era claro: la República atravesaba un tiempo de estabilidad institucional bajo el gobierno de Marcelo T. de Alvear, con una economía en expansión y confianza en el futuro inmediato.
El ritual de empezar el año leyendo
En 1926, el Año Nuevo comenzaba despacio. Las calles se despertaban más tarde y los diarios marcaban el pulso de la mañana. Las tapas no hablaban de festejos sino de política, economía y balances. Leer era parte del ritual: una forma de ordenar el mundo después de la medianoche y de imaginar el año que empezaba. Y así eran las cosas hace 100 años:
El diario La Protesta. Un año después apenas lo mencionaría:
Créditos: archive.org
Un mundo que confiaba en el progreso
La prensa de 1926 transmitía una fe casi intacta en el progreso. La radio se expandía, la ciencia prometía soluciones y las ciudades crecían. En la Argentina de Marcelo T de Alvear, la estabilidad institucional y la prosperidad económica daban un marco de optimismo moderado. El Año Nuevo no necesitaba espectáculo: bastaba con la idea de avance.
El cine mudo dominaba las salas. Entre las películas más influyentes de la época se destacaban “The Gold Rush” (La quimera del oro) de Charles Chaplin, estrenada en 1925 pero aún central en 1926. En el deporte, figuras como Jack Dempsey en el boxeo y Babe Ruth en el béisbol eran íconos globales.
En la Argentina, el tango vivía su edad de oro y las salas de cine y teatro eran espacios centrales de la vida urbana.
1926 vs. 2026
Los diarios del 1° de enero abrían con editoriales formales, balances del año que terminaba y mensajes de esperanza. El soporte del papel imponía un ritmo: escribir, imprimir y distribuir. La noticia se leía horas después de ocurrida y se consumía de manera colectiva, en el desayuno o en cafés y bares.
Sólo estos dos números de Crítica son los únicos diarios de Argentina del año 1926 que se puede acceder desde Internet a través de Wikimedia Commons,
El lenguaje periodístico de la época era solemne y distante. Predominaban las crónicas extensas, el uso de un tono institucional y la ausencia casi total de imágenes. El texto era el recurso central y la palabra escrita tenía un peso simbólico fuerte: informaba, interpretaba y educaba al lector.
En 2026, el escenario es radicalmente distinto. El Año Nuevo se cubre en tiempo real desde plataformas digitales, con actualizaciones minuto a minuto. en texto, video y multimedia. La noticia ya no espera.
La manera en que los medios cuentan la llegada del Año Nuevo refleja transformaciones más amplias: avances tecnológicos, nuevas audiencias y cambios culturales a lo largo de los últimos 100 años.
Dos épocas, dos lenguajes, una misma necesidad: contar cómo empieza un nuevo año.
En 1926, el periodismo informaba con distancia y autoridad. En 2026, busca cercanía, impacto y conexión.





