Cómo hacer que tu vestido de oferta parezca salido de una boutique de lujo
Hay algo en los vestidos de diseñador que los hace ver increíbles, aunque el precio a veces sea un delirio. No obstante, podés lograr (casi) el mismo efecto con un vestido barato usando solo algunos trucos. No se trata de magia ni de gastar en mil accesorios, sino de saber cómo elevar una prenda con detalles bien pensados.
Ajustalo a tu medida
Un vestido puede costar una fortuna, pero si no te queda bien, se nota. Si el que compraste es un toque suelto o largo, llévalo a una modista para entallarlo (o si sabés coser, hacelo vos misma). Un ajuste sutil en la cintura o el largo puede hacer toda la diferencia.
Cambiale los botones
Los botones de plástico baratos pueden arruinar cualquier prenda. Si el vestido tiene botones, reemplazalos por unos de mejor calidad, ya sean metálicos, de nácar o incluso forrados en tela. Este detalle, aunque mínimo, da instantáneamente un look más lujoso.
Sumale un cinturón estructurado
Un cinturón de buena calidad (preferiblemente de cuero o con una hebilla llamativa) transforma un vestido barato en algo digno de pasarela. Le da forma, define la silueta y hace que todo el look se vea más sofisticado.
Planchá y vaporizá siempre
Un vestido arrugado automáticamente parece descuidado y de mala calidad. Antes de usarlo, pasale la plancha o un vaporizador de ropa para que la tela caiga mejor y se vea más elegante.
Elegí los accesorios con cabeza
Un par de aros llamativos, un clutch minimalista o incluso unos buenos zapatos pueden hacer que un vestido de oferta parezca de colección.
La moda no es cuestión de precio, sino de actitud y detalles bien pensados. Un vestido barato bien llevado puede verse muy bien si sabés cómo jugar con la estética.

