ver más

El pueblo bonaerense que podés recorrer en un solo día y te deja con ganas de volver

Con calles tranquilas, arquitectura con historia y paisajes rurales para desconectar, este destino del sudoeste bonaerense es perfecto para quienes buscan una escapada corta pero llena de encanto.

En tiempos donde la vida urbana lo domina todo, aún quedan rincones en el mapa argentino que resisten el ritmo acelerado con encanto propio. Coronel Pringles, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, es uno de esos pueblos que invitan a bajar un cambio. Alejado del bullicio, cercano a la historia y abrazado por la naturaleza, este destino poco difundido merece un lugar en la lista de quienes buscan descubrir la Argentina más auténtica.

Fundado en el siglo XIX y bautizado en honor al coronel Juan Pascual Pringles —figura clave en las guerras de independencia—, este pueblo lleva consigo la memoria de tiempos heroicos. La Parroquia Santa Rosa de Lima, construida en 1890, es uno de los tantos testimonios de ese pasado que aún late en sus calles. Sus monumentos y edificaciones no solo embellecen el lugar, sino que mantienen viva la identidad pringlense.

Ubicado cerca de las sierras de Pillahuincó, Coronel Pringles combina lo mejor de dos mundos: la calma rural y la cercanía con centros urbanos. Foto: Municipalidad de Coronel Pringles

Uno de los mayores orgullos de Coronel Pringles es su patrimonio arquitectónico, con obras firmadas por Francisco Salamone. Este célebre arquitecto dejó huella con su estilo Art Decó, visible en el edificio de la Municipalidad y el imponente Teatro Español. Más que construcciones, son verdaderos íconos culturales que siguen albergando actividades comunitarias y artísticas.

Pero no todo es historia y arquitectura. La propuesta turística de Pringles también apuesta al aire libre: cabalgatas, caminatas por el parque, paseos en mountain bike, avistaje de aves o jornadas en el balneario municipal. Las estancias rurales de la zona permiten a los visitantes conectarse con la vida de campo y disfrutar del paisaje serrano. Es un pueblo que se recorre con los cinco sentidos.

Las huellas de Francisco Salamone en Pringles son más que edificios: son símbolos de identidad y orgullo local. Foto: Tripadvisor

Ubicado cerca de las sierras de Pillahuincó, Coronel Pringles combina lo mejor de dos mundos: la calma rural y la cercanía con centros urbanos. Ideal para una escapada sin irse demasiado lejos, este rincón bonaerense se revela como una alternativa distinta y genuina para quienes buscan conocer el país más allá de las postales repetidas.