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¿Es necesario remojar las semillas antes de plantarlas?

Hacerlo puede ayudar a la germinación, pero no es un requisito adecuado para todas las semillas.
Las semillas de lentejas: deben remojarse entre 4 y 8 horas: las de almendras, entre 8 y 12 horas; las de avena, cebada y centeno, entre 6 y 8 horas (echándole al agua un poco de vinagre o limón) y las de nueces, entre 4 y 8 horas, también con un poco de vinagre y limón en el agua.. Foto: cuerpomente.com
Las semillas de lentejas: deben remojarse entre 4 y 8 horas: las de almendras, entre 8 y 12 horas; las de avena, cebada y centeno, entre 6 y 8 horas (echándole al agua un poco de vinagre o limón) y las de nueces, entre 4 y 8 horas, también con un poco de vinagre y limón en el agua.. Foto: cuerpomente.com

Muchos aconsejan remojar las semilla s con agua antes de planta rlas: ¿hasta qué punto resulta esencial hacerlo? ¿Se deben remojar todos los tipos de semillas? Hay dos grandes respuestas y son las siguientes:

  • Remojar las semillas es beneficioso porque ayuda a que las mismas germinen debido a que ablanda la cáscara exterior de las semillas (que las protege de las inclemencias del tiempo y evita que germinen hasta que las condiciones sean las adecuadas), por lo que mojarlas permite acelerar la germinación ya que proporciona la luz, el calor y la humedad que se necesita para iniciar este proceso. Es decir, además de desencadenar el proceso de germinación, hidratar las semillas permite que tengan un buen comienzo. Este procedimiento vale para semillas de remolacha, pepino, maíz, zapallo, acelga, pimiento y poroto, entre varias.
Si bien mojar las semillas ayuda al crecimiento de la planta no lo es así en semillas pequeñas o en las que no tienen una cáscara exterior muy desarrolladas. Crédito de la imagen: Future.
  • No todas las semillas son aptas para remojarlas: las semillas pequeñas no se benefician tanto como las grandes, ya que al remojarlas se pueden apelmazar y resulta difícil separarlas una vez mojadas, lo que genera un problema si se intenta sembrarlas. Por ejemplo las semillas de tomate son relativamente pequeñas y no tienen una cáscara exterior grande, por lo que no resulta práctico remojarlas antes de plantarlas, ya que es probable que se peguen después de remojarlas en agua. Lo mismo con las semillas de las zanahorias porque, al ser tan pequeñas, se vuelven viscosas cuando se sumergen en agua, lo que dificulta separarlas y sembrarlas después.

     

Cómo remojar las semillas antes de sembrarlas

  1. Llenar un recipiente o frasco con agua tibia. El recipiente puede ser de vidrio, acero inoxidable, cristal o cerámica. Evitar el plástico o el aluminio.
  2. Colocar en el agua las semillas elegidas.
  3. Según el tamaño que permanezcan en el agua de 6 a 24 horas (si se las deja más tiempo puede pasar que las semillas se asfixien o comiencen a pudrirse y no germinen una vez plantadas). Las semilla s más grandes con el exterior más grueso necesitarán más tiempo.
  4. Escurrir con cuidado las semillas al final de su tiempo de remojo.
  5. Planta r las semillas en bandejas o macetas llenas de abono para semillas.