Escapada diferente: descubre este pueblo escondido en las sierras de Córdoba
El próximo fin de semana largo será el 24 de marzo, fecha en la que se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Una oportunidad ideal para quienes deseen planear una escapada dentro del país y descubrir rincones poco explorados.
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Uno de esos destinos imperdibles se encuentra en las Sierras de Córdoba, justo en el límite con San Luis. Se trata de Pueblo Escondido, una aldea abandonada que alguna vez funcionó como mina en el siglo XX y que hoy es un verdadero viaje en el tiempo.
Ubicado en pleno corazón de la montaña, este antiguo yacimiento minero es hoy un imán para los amantes del turismo aventura. En sus años de esplendor, fue un punto clave para la extracción de tungsteno, un material resistente a altas temperaturas y fundamental en la fabricación de armamento de guerra, como vehículos blindados, tanques y proyectiles para cañones.
Hasta finales de 1969, más de 400 trabajadores vivieron y laboraron en este pueblo. Luego, quedó en el olvido, hasta que en 1995 se emprendió su restauración con el objetivo de atraer visitantes. Desde entonces, Pueblo Escondido combina la mística de sus historias con un entorno natural imponente, ofreciendo una experiencia única.
Situado en las Sierras Comechingón, el antiguo asentamiento minero conserva estructuras en óptimas condiciones, lo que permite no solo recorrerlo sino también pernoctar en sus instalaciones. Hoy funciona como un refugio de montaña con comedor, habitaciones privadas y compartidas, áreas de acampe y opciones gastronómicas para quienes buscan una experiencia diferente.
Cómo llegar a Pueblo Escondido
Visitar esta aldea ya es en sí una aventura. La vieja usina de Pueblo Escondido se encuentra a 2.000 metros sobre el nivel del mar, al límite con San Luis. El acceso es a través de caminos en buen estado, partiendo desde la localidad de Merlo (San Luis) y ascendiendo hasta el filo de la montaña. Desde allí, es necesario desviarse de la ruta y continuar a pie por un sendero hasta la base del Cerro Áspero, donde se ubica la mina, rodeada de imponentes macizos rocosos.
Dado que el acceso no es sencillo, existen varias alternativas para llegar: una caminata guiada desde la Estancia Los Tabaquillos, travesías en vehículos 4x4, recorridos en bicicleta de montaña o cabalgatas. Una vez en el sitio, los visitantes pueden explorar la naturaleza circundante, recorrer las salas de maquinaria, la molienda de minerales y las antiguas usinas generadoras de energía, reviviendo así un capítulo fascinante de la historia minera argentina.


