Cómo "hackear" el cerebro para no aburrirse con las tareas de casa
Las 6 formas de programar la mente para impedir el "no" en las tareas domésticas.
Lo común es hacer lo que a uno le gusta y cuando se llega el momento de cumplir con algo que uno no quisiera hacer se busca tercerizar esa tarea o alguna manera de poder llevarlo a cabo con gusto. Y eso sucede a menudo en lo que respecta a tareas domésticas como limpiar el baño y la cocina o hacer la cama y ordenar los armarios. Existen seis maneras de "hackear" la mente para que le encuentre el gusto a las tareas de casa y son las siguientes:
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- Escuchar música o ver la televisión mientras uno limpia u ordena una pieza porque cuando la mente se enfoca en algo agradable, como escuchar las canciones preferidas, la atención está puesta en otra parte y eso ayuda a que las tareas de la casa no sean tan tediosas.
- Ponerse un límite de tiempo para desterrar la horrible sensación de que una tarea se prolonga eternamente. Se aconseja el método de limpieza 5x5 (limpiar 5 partes de la vivienda durante 5 minutos cada una).
- Dividir las tareas. Consiste en no ver las tareas de la casa toda una gran cosa y dividirlas en tareas más pequeñas, como por ejemplo limpiar solamente una habitación por día, o bien otra alternativa consiste en establecer distintos horarios de limpieza para cada día y para cada habitación, de este modo así cada zona de la vivienda recibirá la atención que necesita.
- Limpiar durante una videollamada. ¿Qué significa ésto? No hacer la labor en soledad y coordinar con un amigo o compañero de trabajo o de estudios para que limpie su vivienda en el mismo horario en el que uno decide hacerlo en casa. Entonces el resultado va a ser conversar con esa persona -que también está limpiando- temas en común y hasta resolver asuntos del trabajo. En sí el limpiar conversando con otra persona realmente hace menos tediosa la limpieza de la casa.
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Pila de tareas. Significa acumular tareas y hacerlas. Por ejemplo lavar los platos mientras se prepara el almuerzo o la cena. Para eso hace organizar esto según el tipo de tarea. Un ejemplo lo es empezar a cargar el lavaplatos mientras se espera a que se termine de cocinar la cena. Trabajar así evita que las tareas se acumulen, lo que resulta mucho más manejable.
Las sesiones basadas en recompensas pueden ser muy motivadoras. Crédito de la imagen: Layered Lounge. - Con recompensas propias. Consiste en ahorrar un poco de dinero cada día para gastarlo luego en el fin de semana. Quizás no resulte interesante al principio, o se vea como algo infantil, pero como ahorrar también resulta un esfuerzo, entonces la idea es que por día una persona gaste menos en placeres personas, bebidas o gaseosas y lo guarde para gastarlo después. Entonces a medida que pasen los día se va sintiendo la estimulación que genera el deseo de gastar en algo más grande que en lo que gastaría cada día en un almacén, por ejemplo. Más información
