Tristeza en la industria vitivinícola: murió un prócer del espumante argentino
La industria vitivinícola amaneció este día domingo con una gran tristeza: la partida física de Onofre ARcos, un hombre ligado para siempre a la historia de Chandon Argentina y del espumante mundial.
Hablar de Onofre Arcos era sinónimo de hablar de burbujas, de espumante. Este hombre, el tercer Chef de Cave de Chandon Argentina desde que la bodega se instaló en el país en 1950 -y el primero de esta nacionalidad, ya que los anteriores habían sido franceses-, pasó más de la mitad de su vida en esa empresa y se transformó en uno de los hombres más queridos y respetados por el mundo de la vitivinicultura mundial.
Tal es el respeto que Onofre inspiró, y el tiempo y la dedicación que entregó, que la bodega bautizó la cava con su nombre.
Onofre llegó a la firma en febrero de 1975, cuando el espumante era denominado «champagne» y lo consumían apenas algunos pocos y en situaciones casi de protocolo. Mucho cambió en la historia del vino argentino y en el mundo durante el último medio. Durante este tiempo Onofre recorrió Chandon y fue artícifice de una evolución constante de la categoría, no solo en su empresa sino en toda la industria.
"Fue un profesional indiscutido. Onofre tenía la cualidad de los grandes: la humildad. Cuando dejó su cargo de Chef de Cave, el propio director de Chandon Argentina, Hervé Birnie-Scott, lo despidió con profunda admiración y destacando de manera exluyente la condición que lo define a un ser humano: «una gran persona». Es por eso que hoy estamos todos conmocionados con su partida", dice el periodista Gustavo Flores Bazán a MDZ.
"Chandon Argentina comunica con profundo pesar el fallecimiento de Onofre Arcos, una figura clave en la historia de la compañía y un referente indiscutido en la elaboración de vinos espumosos de calidad en la industria vitivinícola. Onofre Arcos falleció a los 73 años el pasado 8 de febrero en la Ciudad de Mendoza, dejando un legado invaluable y una huella imborrable en Chandon y en toda la comunidad vitivinícola", comunicaron desde la empresa a las redacciones de los medios.
"Desde su incorporación a la bodega en la cosecha de 1975, Onofre desempeñó un rol fundamental en la creación y consolidación de los espumantes más reconocidos de la Maison. Su trayectoria de cuatro décadas y media en la empresa lo llevó a convertirse en el primer argentino en ocupar el prestigioso cargo de Chef de Cave en el año 2000, un puesto que mantuvo hasta su retiro en 2019. Fue el guardián del savoir-faire de Chandon, asegurando la continuidad de su estilo inconfundible".
"Onofre Arcos no solo dejó su impronta en los vinos espumosos de Argentina, sino que también contribuyó a transformar la cultura de consumo en el país. En sus inicios, el espumante era visto como una bebida reservada para ocasiones especiales. Gracias a su trabajo y visión, Chandon introdujo nuevas categorías logrando que el espumante se convirtiera en una bebida para consumir en distintos momentos".
"En reconocimiento a su invaluable contribución, en 2019 Chandon Argentina bautizó una de sus cavas con su nombre, reflejando el impacto perdurable de su legado. Chandon Argentina, sus directivos, colaboradores y equipo enológico expresan sus más sentidas condolencias a la familia y seres queridos de Onofre. Su legado seguirá vivo en cada botella de espumante, en cada brindis y en cada profesional que tuvo el privilegio de aprender de él. La bodega acompaña a su familia en este difícil momento y honrará su memoria con gratitud y respeto", finaliza el escrito.
"Chandon es parte indivisible de mi vida", solía decir Onofre cada vez que se lo entrevistaba. "He visto a la bodega crecer y desarrollarse. Estuve desde el comienzo, y ver lo que es hoy me llena de emoción. Estoy muy orgulloso de haber colaborado en su crecimiento y de pertenecer ahora como consultor a esta gran empresa", expesó en una de sus últimas entrevistas.