Presenta:

Risotto de hongos y brie: un plato fácil con onda gourmet

Olvidate del mito de que el risotto es difícil. Con unos pocos trucos y buenos ingredientes, vas a lograr un plato espectacular.
Una receta sencilla con hongos y queso brie. Foto: Shutterstock
Una receta sencilla con hongos y queso brie. Foto: Shutterstock

El risotto es uno de esos platos que tienen fama de complicados, pero en realidad, con un poco de paciencia se puede lograr una versión cremosa y definitivamente deliciosa. Hoy te traemos una receta que tiene la profundidad de los hongos y la suavidad del queso brie.

Ingredientes (para 4 porciones):

  • 1 taza y media de arroz arborio
  • 200 g de hongos portobello (o una mezcla con champiñones)
  • 1 cebolla chica picada bien chiquita
  • 2 dientes de ajo picados
  • ½ taza de vino blanco
  • 4 tazas de caldo de verduras o pollo
  • 100 g de queso brie
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de manteca
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal, pimienta y tomillo fresco (opcional)

Paso a paso:

  1. En una sartén grande, calentá una cucharada de aceite de oliva y una de manteca. Agregá los hongos en rodajas y cocinalos hasta que estén dorados. Retiralos y reservá.
  2. En la misma sartén, agregá el resto del aceite y la manteca. Sumá la cebolla y el ajo y cociná hasta que estén transparentes. Luego, agregá el arroz y remové un par de minutos hasta que se ponga medio translúcido.
  3. Incorporá el vino blanco y dejá que se evapore el alcohol. A partir de este momento, empieza la clave del risotto: ir agregando el caldo caliente de a poco, revolviendo constantemente y esperando a que el arroz lo absorba antes de agregar más.
  4. Cuando el arroz esté casi listo (después de unos 18 minutos), agregá los hongos nuevamente y mezclá bien. Bajá el fuego y sumá el queso brie en trozos junto con el parmesano. Revolvé hasta que se derrita y se integre todo en una crema perfecta.
  5. Probá y corregí la sal y pimienta. Si te gusta, sumá un poco de tomillo fresco para darle un extra de aroma. Serví caliente y disfrutá como si estuvieras en un restaurante caro, pero sin gastar una fortuna.