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El pueblo oculto cerca de Bariloche ideal para visitar esta temporada de invierno

A pocos kilómetros de una de las ciudades más impactantes de la Patagonia, se encuentra este destino cargado de paz, naturaleza y sin tantos turistas.

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MDZ Estilo martes, 7 de mayo de 2024 · 00:21 hs
El pueblo oculto cerca de Bariloche ideal para visitar esta temporada de invierno
Villa Llanquín, un pueblo oculto cerca de Bariloche. Foto: Bariloche Turismo

Bariloche, la joya de la Patagonia argentina, es conocida por sus imponentes paisajes, su ambiente acogedor y sus actividades al aire libre. Sin embargo, en las cercanías de esta ciudad se esconden pequeños tesoros que aún no han sido descubiertos por muchos turistas. Entre ellos, destaca un lugar de ensueño que cautiva a todo aquel que lo visita.

Se trata de Villa Llanquín, un pueblo pintoresco y acogedor que se encuentra a pocos kilómetros de Bariloche. Con menos de 400 habitantes, este rincón escondido en la Patagonia argentina ofrece una experiencia única para quienes buscan alejarse del bullicio de la ciudad y sumergirse en la tranquilidad de la naturaleza.

Villa Llanquín, un pueblo oculto cerca de Bariloche.

Aunque no es muy conocido por el turismo masivo, Villa Llanquín es un destino imperdible para los amantes de los paisajes impresionantes y las actividades al aire libre. Rodeado de montañas y bañado por ríos cristalinos, este pueblo parece sacado de un cuento, con sus calles tranquilas y su atmósfera encantadora.

Para llegar a Villa Llanquín desde Bariloche, basta con recorrer aproximadamente 40 kilómetros por la ruta 237. En el kilómetro 1610 de esta ruta, los viajeros encontrarán una experiencia única: una balsa gratuita que cruza desde el río Neuquén hasta el río Negro, permitiendo a los turistas disfrutar de un trayecto inolvidable mientras se adentran en este pueblo.

Villa Llanquín, un pueblo oculto cerca de Bariloche.

Qué hacer en Villa Llanquín

Una vez en Villa Llanquín, las opciones de actividades son muchas. Los amantes del trekking pueden explorar los senderos que serpentean a través de los bosques y montañas circundantes, mientras que los aficionados a la pesca pueden aprovechar las aguas cristalinas de los ríos que atraviesan la región. Además, en invierno, los entusiastas del esquí y el snowboard encontrarán en las cercanías de Villa Llanquín algunas pistas menos concurridas pero igualmente emocionantes.

Los visitantes también pueden disfrutar de la calma y la serenidad del pueblo, paseando por sus calles empedradas, visitando su pequeña iglesia colonial o simplemente relajándose junto al río y admirando la belleza natural que lo rodea.

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