Wanda Nara viajó en clase turista: hizo un vivo en Instagram y la destrozaron en las redes
Wanda Nara, conocida por su vida de lujos y viajes en aviones privados, vivió una experiencia inesperada que decidió compartir con sus más de 17 millones de seguidores en redes sociales. La empresaria y esposa del futbolista Mauro Icardi tuvo que enfrentar un contratiempo que la llevó a tomar un vuelo comercial en clase turista, algo fuera de lo común en su rutina habitual de vuelos privados entre Argentina, Turquía e Italia.
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“Mi cara cuando no duermo, pierdo aviones y calculo mal todo”, comenzó relatando Wanda Nara en su cuenta de TikTok. La inesperada odisea comenzó cuando perdió su vuelo original y se vio obligada a tomar un vuelo comercial a último momento. “Bueno, no dormí nada. Estamos en el avión. Tuvimos un montón de problemas. Perdimos el vuelo. Vinimos a las ocho de la mañana y hay un señor resfriado”, narró desde el asiento del avión.
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Wanda, acostumbrada a la privacidad y comodidad de vuelos exclusivos, no ocultó su descontento por tener que viajar rodeada de otros pasajeros. “Encima yo estoy en medio. ¿Cómo se dice cuando tenés miedo a enfermarte de cualquier cosa?”, expresó, visiblemente incómoda con la proximidad de otros viajeros.
Clase turista y la larga espera en el aeropuerto: la experiencia de Wanda Nara
El relato de Wanda también incluyó las largas horas de espera en el aeropuerto, que transformaron un viaje de dos horas en una odisea de más de siete. “Estamos desde las ocho de la mañana en el aeropuerto. Lo más lindo es que pasamos siete horas de un viaje de dos. O sea, estuve siete horas y ahora voy a volar dos. No tiene sentido”, lamentó.
“Reservé un montón de cosas, tomamos un cafecito en Louis Vuitton, nos invitaron a un montón de eventos”, comentó. Aprovechó para hacer compras y socializar con los vendedores, algo que normalmente no puede hacer. “La gente no podía creer la cantidad de tiempo que le dediqué a cada negocio. Lo que nunca. Hablé con todos los vendedores. Fui hoy la más simpática”, añadió.
Aprovechando al máximo las horas de espera, Wanda Nara realizó compras significativas. “Voy a hacer un unboxing de lo que me compré, de lo que ya me entregaron. Lo otro me lo entregan la próxima vez que venga a Roma”, dijo, mostrando sus adquisiciones, entre ellas un lujoso reloj de la firma Bvlgari valorado en más de diez mil euros. “Miren lo que es. Es hermoso. Me encanta. Tiene unos diamantitos”, explicó antes de despegar.
A pesar de las incomodidades, Wanda Nara encontró un lado positivo en la experiencia. “Siempre estoy apurada en un aeropuerto. Siempre digo: ‘Dámelo así, no me des caja. Lo meto así en la bolsa’. Ahora tengo caja, regalito, cafecito y todo lo que me ofrecen”, cerró.
El testimonio en vivo causó sensación, y miles de internautas fueron las que opinaron. Las aguas estuvieron divididas: por un lado, muchos se indiganron acusándola de "hueca", "superficila" y de no tener sentido de la dura realidad que por la crisis viven los argentinos; mientras que sus fans la bancaron: "Wanda es así, ella está haciendo un vivo divertido, es solo eso", explicaron.