Ventanas: cuándo hay que repararlas y cuándo reemplazarlas
¿Comprar una ventana nueva (o sea, reemplazarla) o llevarla al carpintero para que la repare? ¿Cuál de las dos opciones elegir? La pregunta final para lograr un mantenimiento adecuado de las ventanas que garantice su eficiencia energética y la seguridad de la vivienda, principalmente, será cúando la decisión correcta será repararla o bien, cuándo la decisión correcta será directamente reemplazarla por una ventana nueva para así garantizar el buen estado del inmueble.
El primer paso es identificar las señales de que las ventanas no están bien. ¿Eso que no está bien se puede solucionar en casa o hay que llamar a algún especialista? Una pregunta habitual que surge ante este tipo de circunstancias: ¿cuánto tiempo puede seguir la ventana funcionando tal como está o se trata de algo que hay que solucionar ahora? En el contexto económico actual quizás se busque postergar la solución de este problema porque al fin y al cabo no se trata de una prioridad. Pero ¿si este problema fuese una prioridad? Entonces sí lo que se necesita es la información suficiente para tomar la mejor decisión. Y de eso se trata esta nota.
Reparar o reemplazar: 5 señales de que la ventana necesita atención
1. La condensación. ¿Qué es? Cuando aparece agua en la ventana y se produce por el vapor que hay en el aire interior (generado por acciones tan normales como respirar, ducharse, cocinar, regar las plantas, planchar, secar la ropa y otros). "'Si la condensación persiste durante largos períodos y aparece entre los cristales de doble acristalamiento, esto a menudo indica un fallo de sellado, lo que compromete las características aislantes de las ventanas. Si es así hay que reparar la junta o sustituir la unidad de ventana", dice Misrraim Cárdenas (Portella).
2. Corrientes de aire. ¿Cómo darse cuenta de este problema? Simplemente con una vela encendida alrededor del perímetro de la ventana durante un día ventoso: si la llama parpadea o se mueve es una señal de que el aire, en algún punto, atraviesa la ventana, por lo que esa ventana necesita atención, afirma otro especialista, Jeremy R Prunty (Brontë Companies Property Solutions). Esto también se puede corroborar así: colocando la mano sobre las zonas donde se cierran las ventanas y ver si en esas zonas se siente aire frío.
3. Problemas para abrir y cerrar la ventana. Es uno de los problemas más comunes y visibles que presentan las ventanas. Según Michael Strmac (Universal Windows Direct) este problema se presenta cuando (las ventanas) "tienen algo dentro que está roto y no funcionan como deberían".
4. Boletas de luz más cara. A pesar de que el otoño y el invierno implican pagar más de energía eléctrica, la próxima boleta puede aumentar hasta un 25% más si antes no se solucionan problemas como el tener las ventanas mal ajustadas o defectuosas (como corrientes de aire)", señala Jay Sander (Maryland Contractors).
5. Daño físico. Cualquier signo obvio de daño a las ventanas, como marcos podridos o vidrios astillados o agrietados, son indicadores simples de que hace comprar ventanas nuevas o considerar las diferentes formas en que puede repararlas.
Finalmente: ¿reemplazar o reparar?
La respuesta final tendrá que ver según el estado de la ventana o las ventanas en cada uno de los cinco casos descriptos. Tras una cuidadosa consideración de todas las cuestiones vistas evaluar si la mejor opción es un reemplazo a gran escala (si tiene los recursos para poder hacerlo) y si es así buscar a un contratista local para ponerse manos a la obra.
Pero si no puede permitirse el lujo de reemplazar todas las ventanas, entonces considerar el reemplazo de la peor de todas las ventanas. Y para el resto de las ventanas con problemas, si el presupuesto es reducido buscar reparaciones en pintura, carpintería, burletes y otros.
Cualquiera que sea la opción elegida el tener las ventanas arregladas permite disfrutar de un hogar con mayor eficiencia energética, más cálido y rentable.