El pueblo que enamora al mundo con sus playas y casas de colores
Los pueblos europeos se destacan como verdaderas perlas para los entusiastas del turismo, anhelando ser explorados por viajeros de todo el mundo. Europa, rica en estos encantadores pequeños poblados, custodia legados de historia, cultura y tradiciones, inmersos en escenarios que parecen sacados de un relato fantástico. Mediante la iniciativa de la Asociación "Los pueblos más bonitos de España", se trabaja para realzar estas aldeas, equiparándolas a destinos renombrados como el Cinque Terre en Italia.
Uno de estos encantadores pueblos es Cudillero, situado en Asturias, a aproximadamente 70 kilómetros de Bandujo. Este pueblo costero es famoso por sus coloridas casas que parecen colgar de los cerros y que ofrecen vistas espectaculares hacia el mar Cantábrico.
Cudillero, conocido también como el "pueblo invisible" debido a su ubicación que lo hace difícil de ver desde la costa o tierra firme, captura la atención por su impresionante paisaje de playas, valles verdes, ríos, cascadas, acantilados y montañas.
Te puede interesar
El pueblo de Buenos Aires donde una obra de Salamone cambió el paisaje rural
La comunidad de Cudillero se distingue por sus diferentes estilos de vida. En la parte baja, se encuentran los "pixuetos", principalmente pescadores que viven en las casas suspendidas en la ladera. En contraste, los "caízos", generalmente comerciantes y artesanos, residen a lo largo de la calle principal que sirve como acceso al pueblo.
Cudillero invita a sus visitantes a explorar sus estrechas calles, admirar los colores del amanecer y atardecer, degustar su rica gastronomía basada en el pescado fresco, disfrutar de sus playas y recorrer senderos que atraviesan los verdes valles, descubriendo ríos y cascadas.
Adicionalmente, alejándose del centro poblado, se encuentran varios acantilados que funcionan como miradores naturales. Estos incluyen el mirador de La Garita, con vistas hacia el puerto y el faro; el mirador de El Picu, situado en el centro de la comunidad; la Casa del Fuego, al oeste; y el mirador de la Atalaya, todos ofreciendo panorámicas únicas que destacan la majestuosidad del entorno natural de Cudillero.


