Jardinería

Diez consejos para proteger las plantas cuando hace calor extremo

Si el calor extremo está causando estragos en el jardín seguí estas recomendaciones para cuidar tus plantas.

MDZ Estilo
MDZ Estilo sábado, 10 de febrero de 2024 · 10:45 hs
Diez consejos para proteger las plantas cuando hace calor extremo
Crédito de la imagen: Annaick Guitteny Foto: homesandgardens.com/

Saber cómo proteger las plantas en una ola de calor puede ser decisivo para el jardín o el patio de casa durante este verano, por las altas temperaturas que se están registrando.  Por supuesto que regar es una forma de garantizar la salud de las plantas, pero no es - ni debe ser-, la única opción, sobre todo en zonas donde el agua escasea o se requiere más cuidado para su consumo.

regar
Créditos de la imagen: Pixabay.

Cómo proteger las plantas en una ola de calor

1. Regar las plantas en el momento adecuado del día

Regar las plantas durante una ola de calor es vital para su supervivencia. Sin embargo, las restricciones de agua son habituales en algunas zonas, por lo que es importante utilizar con cuidado el agua para hidratar el césped y las macetas:

  • Cuando hace calor, el mejor momento del día para regar las plantas es por la mañana temprano o cuando cae la tarde.
  • Las plantas en macetas deben regarse dos veces al día, ya que la tierra se seca mucho más rápido. Sobre todo por la tarde, cuando el sol se haya retirado del jardín, para que el agua penetre en la tierra antes de que suban las temperaturas al día siguiente. Sino, regarlos por la mañana temprano. Mojar bien la tierra y no tanto a la planta. 
  • Nunca regar las plantas con el sol a pleno porque el agua se evapora y así se desperdicia tiempo y agua.
  • Precaución con el riego excesivo ya que se pueden filtrar nutrientes y también cortar el suministro de oxígeno a las raíces. En lugar de eso usar la regadera y regar la base de la planta para que las raíces se beneficien lo antes posible. La ventaja de una regadera es que no altera la tierra como lo haría un chorro fuerte de agua de la manguera. Asegurarse de que el agua no caiga sobre las hojas de las plantas, ya que podría quemarlas.
  • Si el riego es con aspersor hacerlo temprano por la mañana para que el follaje se seque pronto y de paso minimizar el riesgo de enfermedades.
  • Siempre que sea posible, hay que evitar que las hojas de las plantas estén húmedas, ya que la humedad y el calor las hacen más propensas a contraer algunas infecciones.
    Créditos de la imagen: Terrain

2. Trasladar las maceta con sus plantas a la sombra

En una ola de calor, las plantas que están en macetas son las primeras en secarse, así que hay que extremar las precauciones para evitar que las altas temperaturas le hagan daño. Lo primero es trasladar las macetas a un lugar con sombras donde estén protegidas del calor del sol durante el mediodía, sobre todo.

Créditos de la imagen: Future / Mark Bolton

.

3. Crear sombra para las plantas que no puedes mover

Una manera ingeniosa de proteger las plantas durante las olas de calor es generar la sombra que ellas necesitan en el jardín o en el espacio donde habitan. Puede ser algo tan sencillo como una tela para dar sombra, que pueden fijarse con estacas sobre las plantas para protegerlas así del calor del sol.

4. Utilizar plantas acompañantes para crear sombra

Créditos de la imagen: Leigh Clapp

Normalmente se habla de las plantas asociadas para ahuyentar plagas o favorecer la polinización.  Sin embargo, las mismas pueden ser utilizarlas como una forma natural de crear sombra para proteger las plantas del calor. La mejor forma de hacerlo es con plantas  resistentes al calor alrededor de otras más tiernas y amantes de la sombra.

5. Proteger las raíces de las plantas del calor

El mantillo no necesariamente es compost: se lo puede definir como una enmienda de origen orgánico formada por materia en descomposición, como hojas, restos de plantas, paja o césped. Para que tenga la consistencia requerida se la mezcla con otros componentes como la corteza de pino o la turba. ¿Para qué sirve? Está pensada para crear un manto sobre el suelo con plantas, con distintas finalidades (además de abonar).

Créditos de la imagen: Pixabay.

Cubrir con mantillo los bordes y las macetas ayudará a las raíces de las plantas a retener la  humedad. Una capa de unos 5 cm de profundidad impedirá que el calor penetre en la tierra y garantizará que se mantenga húmeda. Y esto, por lo tanto,  reducirá la cantidad de riego. Los mantillos de capa superior de color claro  pueden ofrecer más protección contra el calor que los de color oscuro.

6. Cambiar o sellar las macetas de terracota

Las macetas de terracota son aquellas que están hechas de arcilla cocida de la tierra, lo que les da un aspecto cálido y natural. Tienen varias ventajas para la jardinería, entre ellas su naturaleza porosa que favorece el drenaje y la propagación de las raíces, así como sus excelentes propiedades de retención del calor y repelentes.

Macetas de terracota. Créditos: Pixabay.

Algo que suele suceder es que pierda agua. Es que si esa maceta no está sellada entonces permite una rápida evaporación, lo que significa que las plantas se secarán mucho más rápido. Sellar este material mejorará la situación. ¿Cómo hacerlo? En el siguiente video:

Las plantas que permanezcan en macetas oscuras -o protegidas con el plástico negro- también sufrirán  y para protegerlas mejor del calor, trasplantarlas a recipientes de colores claros que reflejen mejor la luz del sol (y desvíen el calor).

7. Alimentar plantas fatigadas por el calor

Créditos de la imagen: Pixabay.

Si las plantas necesitan abono y además están recibiendo una ola de calor es vital alimentarlas con abono: el mismo nunca debe añadirse a la tierra seca, ya que las plantas podrían "quemarse", del modo que asegurarse de que la tierra se mantenga húmeda durante y después del abonado para que los nutrientes se absorban correctamente.

8. Salvar el césped

Para mantener el césped verde y tupido durante una ola de calor no es necesario utilizar todo el suministro de agua, ya que un césped bien establecido debería requerir un riego mínimo cuando las temperaturas aumentan. Una vez a la semana debería ser suficiente y la rutina de corte debería reducirse a una vez a la semana durante los periodos de sequía.

9. Esperar el momento adecuado para tener nuevas plantas

Créditos de la imagen:  A&J Swithinbank Limited.

Que haya una ola de calor no significa renunciar a mejorar el jardín con nuevas plantas. Sin embargo, colocarlas en el momento adecuado del día es vital para que se desarrollen lo mejor posible.

Si el momento elegido es el verano, llevar la planta de la maceta al jardín durante un día nublado y regarla bien  si hace calor. En tanto, para que aumente las posibilidades de que la planta sobreviva al calor hacerlo con mitad mantillo y mitad mezcla para macetas.

10. Comprar plantas resistentes a la sequía

Créditos de la imagen:  Thompson & Morgan

Otra alternativa es comprar plantas nuevas, la alternativa aquí es asegurarse de que sean tolerantes a la sequía. Y para que el jardín tenga un aspecto saludable se puede considerar la posibilidad de plantar plantas resistentes a la sequía junto con otras más sensibles al calor. A las plantas aromáticas como el romero  y la lavanda les encanta el calor y su sabor se vuelve más intenso en los calurosos meses de verano. Las suculentas y los cactus son una gran elección para los jardines desérticos e ideales si se está planeando un jardín seco, viva donde viva.

Bonnus track: ¿Hay que regar las plantas todos los días cuando hace calor? ¿Pueden recuperarse las plantas del calor extremo?

Sí, hay que regar las plantas todos los días cuando hace calor, pero hay que hacerlo bien. Esto significa regar a primera hora del día o a última hora de la tarde, y asegurarse de que el agua penetre en las raíces en lugar de quedarse en la superficie. De este modo se garantiza una buena absorción antes de la evaporación generada por las altas temperaturas.

La mayoría de las plantas se recuperan del calor extremo, siempre que hayas estado atento a los signos de que se están dañando: es decir, el marchitamiento de las hojas. La mejor opción es protegerlas regándolas a la hora adecuada del día, cubriéndolas con mantillo para favorecer la retención de agua y dándoles sombra. Una vez hecho esto, o cuando amaine el calor, deberían empezar a recuperarse. / Mario Simonovich / Más información: homesandgardens.com

Archivado en