La difícil relación de Máxima de los Países Bajos con su madre en la adolescencia
Máxima de los Países Bajos, una de las royals más destacadas de Europa, suele estar muy cercana a su familia. Tanto con su esposo como con sus tres hijas, Ariane, Amalia y Alexia, la argentina tiene una relación increíble y se nota que disfruta de la compañía de ellas.
Esa buena relación no fue lo que caracterizó la adolescencia de Máxima. En su Argentina natal, la actual reina consorte de los Países Bajos tuvo que sufrir una relación difícil con su madre, María del Carmen Cerruti.
La escritora Marcia Luyten es la autora del libro biográfico Máxima Zorreguieta. Madre Patria, y en una entrevista con Mujer Hoy confesó varias cosas que pudo averiguar de la reina consorte, incluyendo cómo era la relación entre ambas durante la juventud de la royal.
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La difícil relación de Máxima de los Países Bajos con su madre en la adolescencia
"La madre de Máxima, María del Carmen, tuvo una influencia enorme en ella, su padre también. Se parece mucho a su padre, era un hombre muy carismático, sociable, amigable, ambicioso en el mundo exterior", comenzó a relatar Marcia Luyten.
"María del Carmen, por el contrario, era ambiciosa en el mundo interior, en la familia, en la casa. Era muy estricta. Máxima, como su padre, es algo caótica en su naturaleza. María quería amoldar las cosas en determinadas formas y Máxima sufría por eso", continuó relatando la escritora, acerca de María del Carmen Cerruti.
Además, Marcia Luyten pudo obtener testimonios de amigos de la adolescencia de la argentina: "Algunos amigos me confesaron que sus madres también eran estrictas, pero ninguna tan exigente y estricta como la de Máxima. No pretendo decir que era una bruja, nada más lejos. Madre e hija tienen una muy buena relación. Aun así, creo que no siempre fue fácil entre ellas, especialmente en la adolescencia".
La madre de Máxima de los Países Bajos no fue a su boda
La boda entre el rey Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos no contó con la presencia de los padres de la argentina debido a que el parlamento no quería que su padre, Jorge Zorreguieta, esté en la boda porque había sido funcionario de la última dictadura argentina.
"Si querían casarse necesitaban el permiso del parlamento, porque si no contaban con él no podía ser rey. Decidieron entonces convencer al padre de Máxima para que su padre se quedara en casa", contó Marcia.
"Máxima estuvo muy triste porque es una persona sensible que está muy unida a su familia. Todos los días llamaba a sus padres por teléfono. Especialmente para ella su padre era su héroe. Fue difícil convencerle. La noche antes de la boda no dejaba de llorar, según me cuentan mis fuentes. Fue un sacrificio enorme para ella", finalizó la escritora.