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El pueblo medieval que celebra la Vendimia de una particular manera

Este histórico pueblo de Europa fue nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Además de bellos paisajes y exquisitos vinos, tiene una celebración que sorprende a los turistas.

En diversos destinos del mundo, donde el terroir o terruño es el ideal para ver nacer la vid, se celebra Vendimia en las últimas semanas del verano y la llegada del otoño. La cosecha de la uva trae, no sólo la elaboración de magníficos vinos, sino también una celebración que durante siglos a cuidado de tradiciones, ha rendido culto al esfuerzos y a los anhelos de la gente dedicada al mundo del vino.

En Europa, a 40 minutos de Burdeos se encuentra este pueblo medieval de raíces vitivinícolas. Se trata de Saint-Émilion, allí su población vive por y para el vino. Su paisaje se encuentra totalmente desbordado de interminables hileras de parras y viñedos. Es en el mes de septiembre que se celebra Vendimia en este lugar y se le rinde homenaje a Baco, el dios del vino.

En Saint-Émilion se celebra Vendimia en el mes de septiembre. Foto: Shutterstock

Un pueblo vitivinícola histórico

Dos mil años de historia entre el hombre y la viña esperan en Saint-Emilion. Fueron los romanos los que plantaron aquí las primeras vides. Sin embargo, las variedades de uva más célebres de la zona fueron cosechadas por monjes que habitaron este pueblo desde el siglo VIII, según informan desde el sitio de Traveler.es.

Este pueblo está cargado de historia encaramada en un monte rocoso de la piedra caliza, lo que que le ha dado identidad a sus vinos. Según el sitio oficial de Turismo de Burdeos, la leyenda cuenta que a mediados del siglo VIII un monje nativo de Vannes y llamado Emilion, se refugió en un lugar de retiro llamado Ascumbas (antiguo nombre de la ciudad de Saint-Emilion).

Del siglo IX al XIX, el hombre se dedicó a extraer la roca para construir el complejo arquitectónico de la ciudad. Prueba de esto es la presencia de 200 km de galerías subterráneas que proporcionaron la piedra caliza necesaria para la construcción de varios edificios en la región. 

Esta armoniosa obra armoniosa de la naturaleza y el hombre fue reconocida en 1999, y por primera vez en el mundo, un viñedo fue inscrito al Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Se considera a Saint-Emilion como "un ejemplo notable de un paisaje vitícola histórico que ha sobrevivido intacto" y que continúa su actividad en la actualidad.

Un festejo especial

Vendimia en Saint-Emilion. Foto: Jean-Bernard Nadeau

Pero todo parece un festejo muy similar al que sucede en otros destinos del mundo, inclusive en Mendoza, hasta que llega la Nuit du Patrimoine (La Noche del Patrimonio o Herencia). Esa noche, los miembros del gremio de enólogos, llamado ‘Jurade’, vestidos con túnicas rojas y capas blancas, desfilan por el pueblo, suben a la torre de la iglesia y proclaman la fecha de inicio de la Vendimia tan esperada.

Este es un tiempo de celebración, luego del esfuerzo y el tiempo dedicado a cada viñedo durante tantos meses. Es por eso que el pueblo entero festeja con gran emoción y comparten una cena con cordero, ternera y mariscos, esta es un interesante época para visitar el pueblo porque hay una gran oferta de restaurantes en el lugar. Luego, es el momento de que el cielo se ilumine con espectaculares fuegos artificiales.