Nomeolvides: lo que debes saber para cultivar en casa la planta más romántica
Nomeolvides, también conocida como miosotis, es un perenne de clima templado con un nombre muy peculiar que proviene de una leyenda alemana sobre un caballero que murió tratando de agarrar las flores de su amada y, con su último aliento, gritó: "¡No me olvides!".
Mientras que el origen griego de la palabra "myosotis" significa "oreja de ratón" porque las hojas ovales y peludas se asemejan a esta parte del animal; esta definición muchos la dejan de lado porque, más que cualquier otra planta, es un símbolo de amor y recuerdo.
¿Cómo plantar nomeolvides?
Para obtener mejores resultados, comenzar con semillas de nomeolvides en el interior o trasplantar plantines directamente en tu jardín:
1. Sembrar las semillas en macetas
El método más común para comenzar con las nomeolvides es empezar plantando las semillas en el interior a principios de la primavera, hasta 10 semanas antes de la última helada.
Para esto, elige una maceta o bandeja de semillas con orificios de drenaje y llénala con tierra. Espolvorea de a dos a tres semillas cada dos centímetros a lo largo de la superficie del suelo y presiona hacia abajo para asegurarte de que estén en contacto con el suelo.
2. La humedad es crucial
Tienes que procurar mantener húmeda la tierra hasta que las semillas germinen y echen raíces.
3. Comienza la transición
Una vez que logres tener algunos plantines, es momento de prepararlos para afrontar las condiciones del exterior. Para esto, lo ideal es que los vayas exponiendo gradualmente al ambiente externo para que no entren en estado de shock.
Este proceso lo debes comenzar alrededor de 10 días antes de la fecha de trasplante, colocando los plantines en un lugar al aire libre protegido del viento y del sol durante una hora al día. Ve prolongando el tiempo y la exposición de cada jornada.

4. Elegir el lugar donde vas a plantar tus nomeolvides
Es momento de que comiences a analizar en que zona de tu jardín vas a querer colocar las plantas, teniendo en cuenta que una vez que se afiancen va a ser muy difícil moverlas de sitio.
5. Hora de trasplantar
Has varios hoyos en la tierra procurando dejar un espacio de, al menos, diez centímetros entre cada uno. Ten en cuenta que deberán contar con una suficiente profundidad como para que entren cómodamente las raíces.
Saca cada planta del recipiente, afloja el cepellón, colócalo en uno de los agujeros y luego llénalo con más tierra. Cuando hayas colocado todas, riega bien en suelo para que se asienten y puedan establecer sus raíces.

