Estas son las reglas que deben cumplir las celebridades en un encuentro con la realeza
Son muy pocas las personas que tienen la oportunidad de conocer a un integrante de la realeza y mucho menos al monarca en turno. A diferencia de lo que algunos creen, la reina Isabel II no es tan inaccesible al menos con celebridades, políticos y representantes de ONG en sus famosos audiencias o cuando representa algunas de sus causas sociales.
Cruzarse con un integrante de la realeza puede generar nervios o miedo, principalmente porque muchos no saben cómo es el protocolo. Lo cierto es que el sitio web de la Corona británica, por ejemplo, indica que "no hay códigos de conducta obligatorios al encontrarse con la reina o un miembro de la familia real".
Sin embargo, la mayoría elige dirigirse a la reina Isabel II en las formas tradicionales: la más común de todas es la reverencia, es decir, poner una pierna por delante e inclinarse sobre ella. El único contacto físico que se puede tener con ella es darse la mano, está prohibido abrazarla o darle un beso en la mejilla.
Esto aplica también para las celebridades, quienes tienen un trato más cercano tanto a la reina como a los príncipes y los duques. Una de las reglas que deben seguir es que el dress code para reunirse con la reina Isabel II tiene que ser conservador y colores sobrios, porque los tonos llamativos solo los puede utilizar la reina ¿El motivo? Para que resalte entre la multitud.
."Nunca puedo vestir de beige porque nadie sabrá quién soy", dijo una vez la reina Isabel II según el biógrafo real Robert Hardman. Una de las reglas que nadie sabe es que, cuando una celebridad es invitada a un casamiento, debe confirmar asistencia dos veces para que la Corona británica sepa efectivamente que estará presente.
Anna Wintour, editora jefa de la edición estadounidense de la revista Vogue desde 1988, es reconocida en el mundo de la moda por usar gafas todo el tiempo. Pero en la Semana de la Moda de Londres en 2018 decidió quitárselas por respeto a la reina Isabel II, quien se sentó al lado de ella y es importante mirarla a los ojos cuando habla.
La Corona británica también tiene otros detalles claves: cuando la reina está de pie, todos deben estar parados y nadie puede seguir comiendo si la reina ya terminó, entre otras cosas. Si bien hoy el protocolo real sigue existiendo, se puede notar que de a poco comienzan a ser más flexibles, principalmente de cara a los futuros reyes que fueron criados en otros paradigmas.
¿Te imaginas cómo sería una reunión con la reina Isabel II?
