El paraje poco conocido de Córdoba que es una verdadera joya oculta en las Sierras
En las Sierras de Córdoba existe un paraje poco conocido en el que reina la vida natural y se puede apreciar la flora y fauna autóctona de la región. Además, en sus alrededores cuenta con opciones gastronómicas y de alojamiento ideales para toda la familia.
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Esta joya oculta se encuentra justo antes de ingresar a uno de los destinos más elegidos de Córdoba, Villa General Belgrano. El punto de viraje se sitúa unos 600 metros de la entrada norte, sobre la Ruta Provincial N° 5. En el kilómetro 77 de esta vía aparece el acceso que lleva al Pozo Verde.
Conocer este paraje propone explorar los atractivos naturales de este sendero, así como su oferta local de gastronomía y alojamiento.
Uno debe dejar estacionado su vehículo y la aventura comienza a pie o a caballo. A 15 minutos de emprender ese rumbo se llega a Pozo Verde. El sendero que lleva a la joya oculta resulta visible a orillas de un arroyo y juntos conforman una verdadera postal que enamora a todo el que visita el lugar.
A lo largo de todo el camino es posible disfrutar del canto del agua que corre por el arroyo, de la frondosa vegetación que se levanta alrededor y como broche de oro, al finalizar este sendero, aparecen las imponentes Sierras Chicas.
En el recorrido aparecen atractivos que son dignos de contemplar. La primera parada es en una olla de agua ideal para fotografiar. En plan de exploración, Pozo Verde se presta para realizar recorridas con reconocimiento de flora y fauna autóctonas. Algo muy característico de este lugar son las mariposas que revolotean en todo el trayecto.
El avistaje de mariposas específicamente se realiza en los meses de enero y febrero, momento del año en el cual es posible divisarlas: En Argentina existen aproximadamente unas 1400 especies de mariposas diurnas y en Córdoba unas 140. Son importantes eslabones en las cadenas alimentarias, importantes polinizadores y también pueden ser indicadoras del estado de conservación de los ambientes.
Al final del recorrido se llega al Cerro Mirador, desde donde se aprecia una panorámica única del pueblo.

