Todos los detalles de la boda de Carina Axelsson y el príncipe Gustav
Carina Axelsson y el príncipe Gustav de Dinamarca dieron el sí en la capilla del castillo de Berleburg, situada en la ciudad de Bad Berleburg, en Alemania. Luego de muchos años de pelear por su amor, la pareja finalmente pudo cumplir con los deseos de casarse frente a la familia de ambos.
Te puede interesar
Estos son los números de la suerte para hoy martes 10 de marzo
Gustav de Sayn-Wittgenstein-Berleburg, de 53 años, conoció a la estadounidense Carina Axelsson hace casi dos décadas aproximadamente y se enamoraron rápidamente. La escritora de libros infantiles fue muy bien recibida, incluso por su madre, la princesa Benedicta de Dinamarca, y su tía, la reina Margarita.
"Carina y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo. El amor y el afecto no siempre requieren un certificado de matrimonio. Nos casaremos en el castillo, un lugar muy privado, como hemos prometido a nuestros invitados", adelantó el royal hace unos días.
Sin embargo, un testamento nazi les prohibió formalizar: el príncipe Gustav es el actual jefe de la casa Sayn-Wittgenstein-Berleburg y el testamento de su abuelo indica que para tener esta posición solo podía casarse una mujer aria, católica y noble. Esto es todo lo contrario a Axelsson, ya que es californiana, protestante y sin ningún vínculo con la aristocracia.
Además, desde que murió su padre, el príncipe Roberto, administra el patrimonio de la realeza danesa que incluye los palacios. Por lo tanto, para casarse con su novia, debía renunciar a todas estas responsabilidades, pero él luchó por todas las vías legales para revocar el testamento lo cual finalmente logró.
El casamiento de Carina Axelsson y el príncipe Gustav
La boda generó una gran felicidad en toda la familia y los novios no pararon de sonreír en todas las fotografías. Carina Axelsson eligió un diseño blanco de Birgit Hallstein, un vestido sencillo con escote corazón, manga larga, la cintura marcada con un cinturón de seda y una capa de encaje, lo cual combinó perfecto con el velo y la tiara de punta de diamantes.
A la boda asistieron alrededor de 80 personas, entre los que se encontraban Felipe y Mary de Dinamarca. La Princesa heredera optó por un vestido de Erdem con una estampa de flores, manga larga abullonada y con un largo hasta el tobillo que dejó al descubierto sus sandalias nude.
La ceremonia fue íntima y privada, pero todos en el país estaba expectante por la dificultad que se les presentó en poder contraer matrimonio. A partir de ahora, Carina Axelsson debe ser tratada legalmente como Su Alteza Carina, la princesa Sayn-Wittgenstein-Berleburg, cuyo nombre también cambia en Alemania.

