Luciano Pereyra recarga pilas en este paradisíaco paisaje mendocino
El comenzó cantando en peñas y festivales y hoy llena estadios y hasta le cantó a Juan Pablo II.
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Luciano nació en Luján, Buenos Aires, y su primer contacto con la música fue en 1984 a los 3 años, cuando tarareó una canción que aprendió de solo escucharla en la radio. Ese mismo año, Papá Noel le dejó debajo del arbolito de Navidad una guitarra. Un año después, en 1985, participó en un programa de televisión de la antigua ATC.
En 1990, a los 9 años, estuvo en el programa infantil Festilindo, y a la misma edad cantó en el programa de Xuxa el tema de León Gieco "Sólo le pido a Dios", el mismo que diez años después (2000) le daría reconocimiento internacional tras cantarlo frente al Papa San Juan Pablo II en la Ciudad del Vaticano, representando a Latinoamérica en el festejo del jubileo.
Lo que sigue es una historia conocida, y de mucho éxito. Pero Luciano Pereyra sabe tomarse pequeños breaks de descanso secretos para recargar energías, y uno de los lugares que lo dejaron muerto de amor, se supo, está en Mendoza... ¡y hay video!
"La pausa en medio de la gira. Detenerse, agradecer a Dios y continuar!!!", escribió en su espacio personal de Instagram acompañando el posteo con bellísimas imágenes del Valle de Uco. Es que ese paraje de ensueño se encuentra en La Carrera, Tupungato.
Estancia Rancho ´e Cuero es un paraje de montaña ubicado en la Cordillera de los Andes, en Tupungato, Mendoza.
La estancia ha pertenecido a una tradicional familia mendocina, los Palma, por mas de 250 años. Pero desde un tiempo a esta parte ha abierto sus puertas al turismo con la idea de brindar una experiencia única para todos aquellos que la visitan.
Una de las actividades más interesantes que se ofrece en el lugar son las cabalgatas, que Luciano disfrutó sin pensarlo dos veces. Conocedor del campo y de la vida de gaucho, Pereyra sacó fotos e hizo videos personales mientras recorría la naturaleza tupungatina a caballo.
Pesca y trekking y mucho disfrute de la naturaleza y el aire puro son otras de estas actividades que se desarrollan en esta tierra de valles verdes, picos nevados y arroyos de deshielo.
"Es sin duda alguna, la escapada perfecta", dicen sus dueños.


