Rania de Jordania y un emotivo encuentro con el Papa Francisco en El Vaticano
Rania de Jordania y su esposo, Abdalá II, se han desplazado hasta Italia para tener un encuentro con el Papa Francisco. El líder de la iglesia católica los ha recibido en el Vaticano, donde han tenido un agradable encuentro del que también ha participado el príncipe Ghazi bin Muhammad, primo hermano del monarca y esposo de Miriam de Ungria desde hace dos meses.
La emoción de Rania de Jordania
La reina de Jordania se ha maravillado por su encuentro con el papa. Según sus palabras, "Ha sido un honor acompañar a Su Majestad al Vaticano el día de hoy para una reunión con el Papa Francisco. Me ha conmovido profundamente la calidez, la humildad y el compromiso inquebrantable de su santidad con la paz y el diálogo interreligioso".
Rania de Jordania ha seguido el protocolo que se exige para las citas con el Papa: las reinas no católicas deben vestir de riguroso negro y con la cabeza tapada durante su visita. En esta ocasión, eligió un vestido negro midi con detalles blancos en los puños y en la cintura adornado con un lazo. El velo también era blanco y dejaba al descubierto parte de su melena. Ha completado el look con un clutch negro y zapatos de tacón del mismo color.
Un encuentro amistoso y con intercambio de regalos
El Papa Francisco ha recibido a la Familia Real jordana en el Palacio Episcopal. Tras hacerse una foto, se trasladaron hasta el despacho donde mantuvieron una distendida charla a puertas cerradas sobre la necesidad de mantener el diálogo interreligioso, promover la convivencia y proteger la presencia cristiana en la región. Sin embargo, no toda la conversación se trató de temas institucionales, sino también de cuestiones de salud del Sumo Pontífice.
Los reyes jordanos también le han entregado al Papa un hermoso regalo: un frasco con agua procedente del río Jordán, un incienso natural y un facsímil del Corán, fundamento de la religión musulmana, Por su parte, el pontífice les ha dado un medallón de bronce en el que aparece grabado el proyecto que se hizo de la plaza de San Pedro del Vaticano, así como un documento sobre la fraternidad humana.
Este fue, sin dudas, un encuentro que dejó emocionada a Rania de Jordania y que desmostró con su cara de felicidad en las fotos compartidas en su perfil de Instagram.