Tres actividades para descubrir las Sierras de Córdoba de una manera diferente
Córdoba ofrece interesantes propuestas en enoturismo, ecoturismo, turismo religioso y turismo aventura para disfrutar de los días de descanso entre las sierras en una escapada de fin de semana o unas vacaciones.
Las sierras cordobesas con sus maravillosos paisajes invitan a los visitantes a recorrerlas y disfrutar de la naturaleza, las tradiciones, la tranquilidad y de la adrenalina, para aquellos que prefieren estar en movimiento.
Tres actividades para hacer en las Sierras de Córdoba
Recorrer la Ruta del Vino
Los caminos del vino de Córdoba permiten descubrir los aromas y sabores que identifican el vino de la provincia, se propone seguir un recorrido a través de distintas bodegas para disfrutar de este producto desde sus raíces. La experiencia posibilita conocer las técnicas de elaboración y otras curiosidades en boca de las familias productoras.
-
Te puede interesar
Pampita en Miami: las claves de un look chic
Al recorrer la ruta vitivinícola, una de las paradas obligadas es la Estancia Jesús María, la bodega más antigua de Argentina. Fue en estos terruños, a principios del siglo XVII, que los religiosos mejoraron las cepas que habían plantado los pioneros españoles. En este recorrido los visitantes podrán interiorizarse sobre el legado de los jesuitas, también conocer sobre la influencia de los inmigrantes italianos que llegaron a Colonia Caroya, donde iniciaron un tipo de producción artesanal sobre la base de cepas no convencionales, con preferencia por la uva frambua.
Quienes visiten esta ruta del vino también aprenden sobre la invención del lagrimilla, una bebida que bien puede considerarse el primer vino de Latinoamérica, las crónicas de época dan cuenta de que era tan fuerte que provocaba lágrimas.
Trekking a Los Gigantes
“Los Gigantes” es una formación granítica que se deja ver entre llamativas siluetas y senderos que parecen laberintos.
Tiene alrededor de 350 millones de años y se halla en el extremo norte de las Sierras Grandes. Estas características lo convierten en uno de los centros de escalada más importantes del país, sus paredes suman unas 400 rutas equipadas que resultan ideales para practicar esta actividad.
Para llegar al punto más alto de esta maciza formación, el Cerro Mogote, uno de los caminos favoritos es el Sendero Norte. Se accede vía la zona de “Casas Nuevas”, donde la familia Bazán presta su ayuda para dar inicio a la expedición.
En total son cuatro horas de travesía. En el trayecto, se requiere cruzar pendientes, arroyos y valles. Tras una serie de escaladas se llega a la cima, que se ubica a 2.374 metros sobre el nivel del mar. Para hacer esta expedición es necesario contar con el acompañamiento de un guía habilitado.
Descubrir el nuevo Parque Nacional Ansenuza
El Parque Nacional Ansenuza es una nueva Área Natural Protegida que comprende más de 660 mil hectáreas. Abarca la laguna Mar Chiquita o Mar de Ansenuza, al ser de aguas saladas muchos lo consideran el mar de Córdoba.
El paisaje de este parque es realmente impactante, su biodiversidad sorprende a todo visitante. Además del gran espejo salino, en le lugar hay cauces de ríos, otras lagunas, playas barrosas, matorrales de arbustos y cardones, bosques chaqueños, pastizales y sabanas.
Este es el hogar de una rica fauna silvestre. En Ansenuza se encuentra el 60 por ciento de las especies de aves migratorias y playeras del país, unos 350 mil ejemplares de flamencos australes habitan el humedal. Quienes quieran disfrutar de actividades de ecoturismo podrán observar águilas negras, garzas y cisnes de cuello negro, así como falaropos, que llegan en bandadas partiendo desde Canadá.
Mientras que entre los animales terrestres se avistan gatos monteses, nutrias, hurones, pecaríes, zorros grises, pumas y hasta el aguará guazú, el mayor de los cánidos de América del Sur.
Aquellos que quieran recorrer toda la inmensidad del Parque también pueden hacer excursiones acuáticas rumbo a costas lejanas, entre ruinas inundadas, árboles petrificados y otras composiciones que le otorgan una atmósfera inquietante.