Receta: aprende a hacer un delicioso flan de harina de maíz
El flan es un postre clásico que no necesita presentación. Sin embargo, esta versión de flan de harina de maíz le da un giro interesante a la receta tradicional, añadiendo una textura única y un sabor delicioso.
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La harina de maíz amarilla no solo aporta cuerpo al flan, sino que también le brinda una cremosidad especial y un color dorado que lo hace aún más apetecible. Perfecto para quienes buscan probar algo nuevo sin dejar de lado la esencia de los postres caseros.
Ingredientes: 75 gr de claras de huevo; 600 gr de azúcar; 600 cc de leche; ½ ralladura de naranja; 1 chorrito de esencia de vainilla; 200 gr de harina de maíz amarilla.
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Paso a paso: cómo hacer un flan de harina de maíz
Paso 1: Comienza batiendo las claras de huevo en un bol grande hasta que empiecen a formar espuma. Mientras bates a velocidad media, agrega el azúcar de a poco, asegurándote de que se integre bien en las claras. El objetivo es obtener un merengue suave y brillante. Una vez listo, resérvalo a un lado para usarlo más tarde.
Paso 2: En una cacerola mediana, calienta la leche a fuego medio. Agrega los 600 gramos de azúcar restantes, la ralladura de naranja y el chorrito de esencia de vainilla. Revuelve constantemente para que los sabores se mezclen bien. Cuando la leche esté cerca de hervir, incorpora la harina de maíz de cocción rápida, batiendo sin parar para evitar grumos.
Paso 3: Continúa revolviendo la mezcla de leche y harina de maíz hasta que comience a hervir de nuevo y veas los característicos borbotones en la superficie. Deja que cocine durante aproximadamente un minuto más, siempre revolviendo, para asegurarte de que la harina de maíz se cocine bien y la mezcla espese.
Paso 4: Retira la cacerola del fuego y transfiere la mezcla a un bol grande. Ahora es el momento de agregar el merengue que preparaste al principio. Hazlo poco a poco, con movimientos envolventes para que la mezcla quede aireada y ligera. Esto ayudará a que el flan tenga una textura suave y esponjosa.

Paso 5: Vierte la preparación en un molde para flan previamente acaramelado. Coloca el molde en una bandeja con agua caliente para cocinarlo a baño maría. Llévalo al horno precalentado a 100°C y deja que se cocine durante unos 25 minutos. Sabes que el flan está listo cuando al insertar un cuchillo o palillo en el centro, este sale limpio.
Paso 6: Una vez que el flan esté cocido, retíralo del horno y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Luego, colócalo en la nevera por al menos dos horas para que tome consistencia. Cuando esté bien frío, desmolda con cuidado y sirve en porciones generosas, acompañado de crema batida para un toque extra de suavidad.

