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Qué ejercicios hacer cuando no tienes ni ganas ni fuerzas para entrenar

Puede suceder que en ocasiones no tengamos ni energías ni gusto por hacer ejercicio. No obstante, te brindamos una solución para que no pierdas ritmo.

Hay días en los que las ganas y la energía para entrenar parecen desaparecer por completo. Sin embargo, moverse un poco puede ser justo lo que necesitas para revitalizarte. En esos momentos, no se trata de forzarte a un entrenamiento intenso, sino de hacer ejercicios simples que te ayuden a activar tu cuerpo sin demasiado esfuerzo.

Por este mismo motivo, a continuación te presentaremos una serie de ejercicios que son ideales cuando no tienes fuerzas, pero aún así quieres mantenerte en movimiento.

Cómo entrenar cuando no tenemos ni ganas ni fuerzas (Shutterstock).

1. Estiramientos suaves: Antes de realizar cualquier ejercicio, comienza con algunos estiramientos suaves. Puedes empezar con estiramientos de cuello, hombros y brazos. A medida que vayas aflojando los músculos, continúa con estiramientos de piernas y espalda. Los estiramientos no solo preparan tu cuerpo para lo que viene, sino que también te ayudarán a aliviar tensiones y mejorar la circulación.

2. Respiración diafragmática: Es perfecto para reconectar con tu cuerpo sin necesidad de moverte demasiado. Acuéstate en una posición cómoda, coloca una mano sobre tu pecho y la otra sobre tu abdomen. Inhala profundamente por la nariz, sintiendo cómo tu abdomen se expande, y exhala lentamente por la boca. Este tipo de respiración te ayuda a relajarte y a oxigenar mejor tu cuerpo, brindándote una sensación de calma.

3. Postura del gato: Un ejercicio muy simple que no requiere esfuerzo, pero ayuda a flexibilizar la columna vertebral y liberar tensiones. Colócate en posición de cuatro apoyos, con las rodillas bajo las caderas y las manos bajo los hombros. Al inhalar, arquea la espalda hacia arriba como un gato, llevando el ombligo hacia la columna. Al exhalar, curva la espalda hacia abajo, levantando ligeramente la cabeza y el coxis. Repite de forma lenta y controlada durante uno o dos minutos.

4. Sentadillas al ritmo propio: Las sentadillas son uno de los ejercicios más completos, pero puedes adaptarlas a tus niveles de energía. Si no te sientes con fuerzas para hacer una rutina intensa, realiza sentadillas al ritmo que te sientas cómodo. Puedes hacerlas lentamente y sin peso, centrándote en la postura. Incluso unas pocas repeticiones ayudarán a activar tu tren inferior sin agotarte.

Cómo entrenar cuando no tenemos ni ganas ni fuerzas (Shutterstock).

5. Marcha en el lugar: Si no tienes ganas de hacer cardio intenso, simplemente marcha en el lugar. Puedes alternar entre elevar las rodillas a un ritmo suave o mantener un movimiento básico. Este ejercicio es ideal para activar el flujo sanguíneo y mejorar la circulación sin forzar tus articulaciones.

6. Rotaciones de tronco: Un ejercicio simple que puedes realizar sentado o de pie es la rotación de tronco. Gira suavemente de un lado al otro, manteniendo las caderas estables. Este movimiento ayuda a aliviar la rigidez en la parte baja de la espalda y a mejorar la movilidad.

7. Plancha modificada: Si una plancha tradicional se siente como demasiado, intenta una plancha modificada apoyando las rodillas en el suelo. Mantén la posición durante 20 a 30 segundos, activando el core y los brazos, pero sin exigirte demasiado.

Cómo entrenar cuando no tenemos ni ganas ni fuerzas (Shutterstock).