Receta nutritiva: prepara estos muffins de espinacas en menos de 15 minutos
Esta receta de muffins esponjosos y llenos de sabor no requieren horno y puedes hacerla en menos de 15 minutos. Con solo cuatro ingredientes básicos, harás una delicia culinaria saludable y perfecta para cualquier momento del día. Necesitarás espinacas frescas, ajo, tres huevos, sal y pimienta. Si te gusta darle un toque extra de sabor y textura, puedes añadir jamón y queso a la mezcla. La preparación es simple y rápida, y el resultado… una delicia.
Primero, toma un buen manojo de espinacas frescas. Lava las hojas cuidadosamente y sécalas. Luego, pícalas finamente. A continuación, pela y pica un diente de ajo y mezcla con las espinacas en un bol grande.
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Rompe tres huevos en el bol y bate bien la mezcla hasta que esté homogénea. Añade sal y pimienta al gusto. Si decides añadir jamón y queso, córtalos en cubitos pequeños y agrégalos a la mezcla. Estos ingredientes aumentan el contenido proteico de los muffins, y les dan más sabor y una textura más rica.
Ahora que tienes la mezcla lista, es hora de preparar los moldes para muffins. Engrásalos ligeramente para que no se peguen. Si prefieres evitar el uso de grasa adicional, puedes usar moldes de silicona, que son naturalmente antiadherentes. Llena cada molde con la mezcla, asegurándote de no llenarlos demasiado, ya que los muffins necesitarán espacio para expandirse un poco mientras se cocinan.
En lugar de hornear estos muffins, los cocinaremos en baño de maría. Este método es perfecto para obtener una textura esponjosa sin resecarlos. Coloca los moldes en una bandeja para baño de maría y cocina a fuego medio durante unos 10-12 minutos, o hasta que los muffins estén firmes y completamente cocidos. La cocción al vapor ayuda a mantener la humedad y los nutrientes de los ingredientes, resultando en unos muffins tiernos y llenos de sabor.
Una vez que los muffins estén listos, déjalos enfriar durante unos minutos antes de desmoldarlos. Puedes disfrutarlos calientes, recién hechos, o guardarlos en el refrigerador para comerlos más tarde. Son una opción práctica para llevar al trabajo o a la escuela, y una excelente manera de incluir más vegetales en tu dieta diaria.