ver más

Evita las várices con esta vitamina y mejora la circulación de tus piernas

Prevenir las várices y mejorar la circulación de tus piernas es posible a través de una combinación de estos hábitos.

Hay maneras de prevenir y tratar las várices a través de la alimentación y la suplementación con vitaminas específicas. Entre estas, la vitamina B3, la vitamina C, la vitamina E y la vitamina K.

Para evitar complicaciones asociadas con las várices, además de seguir una buena alimentación, hay que procurar hacer ejercicio de forma regular y, en algunos casos, usar prendas de compresión. Esto refuerza los vasos sanguíneos y mejora el flujo sanguíneo.

Una buena alimentación fortalece los vasos sanguíneos.

La vitamina B3, también conocida como niacina, es un nutriente que contribuye a fortalecer los vasos sanguíneos y aumentar el flujo de sangre. Esta vitamina dilata los vasos sanguíneos y reduce el riesgo de várices. Los alimentos ricos en vitamina B3 son el pollo, las lentejas y la remolacha. 

La vitamina C refuerza el sistema inmunológico y evita la aparición de coágulos de sangre al fortalecer las arterias y los capilares. Come naranjas, limones, mandarinas y kiwis para mejorar la fuerza de tus vasos sanguíneos y reducir el riesgo de desarrollar várices.

Nutre tu cuerpo.

La vitamina E juega un papel importante en la mejora de la circulación sanguínea y en la prevención de coágulos de sangre. Esta vitamina ayuda a ensanchar los vasos sanguíneos, permitiendo un flujo sanguíneo más eficiente y reduciendo la presión en las venas. Los alimentos ricos en vitamina E, como el tomate, las almendras y las nueces.

La vitamina K es esencial para la salud circulatoria. Puedes encontrarla en alimentos como las espinacas, la lechuga y el aceite de oliva. Además de consumir estas vitaminas, es importante mantener un estilo de vida activo para mejorar la circulación sanguínea y prevenir las varices. El ejercicio regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta ayuda a mejorar el flujo sanguíneo en las piernas y reducir la presión en las venas. También es útil elevar las piernas cuando estás descansando para ayudar a la sangre a fluir de regreso al corazón.