Una experta de 80 años compartió el ejercicio físico secreto para combatir el envejecimiento
En el ámbito del bienestar, cada vez hay más pruebas de que la actividad física es crucial para la salud. Una experta de 80 años reveló cómo cierto ejercicio físico transformó su vida, ayudándola a combatir las consecuencias del envejecimiento. Tras haber practicado esta disciplina durante más de seis décadas, sostiene que este ejercicio fue fundamental durante, por ejemplo, su batalla contra el cáncer y la quimioterapia.
Joan Breibart, una mujer estadounidense de 83 años, comenzó a ejecutar esta disciplina en la década de 1960, un tiempo en que no se hablaba de dietas ni ejercicios como se hace hoy. En su relato, recuerda cómo esta práctica, desconocida entonces, le permitió sentirse más fuerte y estilizada. Aunque probó otras actividades, ninguna resultó tan atractiva e intelectualmente estimulante como el pilates, motivándola a seguir practicándolo a lo largo de los años.
En la década de 1990, aprovechó la creciente popularidad de este ejercicio y fundó el Instituto para la Certificación de Pilates, que posteriormente se convirtió en el Physical Mind Institute. A pesar de los beneficios que experimentó personalmente, Breibart reconoce que el pilates no es adecuado para todos. Asistir a clases de pilates sin disfrute puede generar más estrés que bienestar, afectando negativamente al cuerpo.
(Joan Breibart)
Diversos estudios han demostrado las bondades del pilates para el cuerpo y la mente. Según una revisión sistemática y meta-análisis de investigadores portugueses, el envejecimiento provoca un declive molecular y celular que afecta todos los sistemas del cuerpo. La actividad física puede ayudar a reducir este declive, mejorando la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad, contribuyendo así a una madurez saludable.
Los especialistas concluyen que esta práctica puede ser una estrategia efectiva para mantener la capacidad funcional y física en la vejez. La práctica de pilates ha mostrado ser asequible y segura, ofreciendo aportes significativos a la salud de las personas mayores.
(Shutterstock)
Estos resultados respaldan su uso como una herramienta viable para combatir los procesos degenerativos asociados con el volverse cada vez más grande. Clínicos, terapeutas y profesionales del ejercicio pueden considerar esta disciplina como una estrategia útil para promover un envejecimiento saludable.
La experiencia de Joan Breibart y los estudios científicos refuerzan la idea de que, aunque no sea para todos, el pilates puede ser una excelente opción para quienes buscan mejorar su calidad de vida en la recta final de la misma.

