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Leonardo Favio no sólo le sacó su mejor papel a Monzón, sino también a Gian Franco Pagliaro y a Rodolfo Bebán

El director de cine Néstor Montalbano llega a Mendoza a dar una charla y presentar su nueva película, "Por un puñado de pelos", en la que actúan, entre otros, Nicolás Vázquez, el Negro Rada y Pibe Valderrama. Montalbano dirigió los exitosos programas "De la cabeza", "Cha, cha, cha" y "Todo por dos pesos".

Por un puñado de pelos es el título de la nueva película de Néstor Montalbano, que recién será estrenada en noviembre para todo el país, pero antes será presentada el viernes 23 de agosto en Luján de Cuyo.

Y es que Montalbano viene a la provincia, concretamente, a dar una charla, invitado por la Biblioteca Popular Municipal Alberdi sobre el arte de hacer cine y sobre su trayectoria.

El encuentro con la gente será mañana a las 20 en la sede de la biblioteca, República del Líbano 418 de Luján, y MDZ Online se comunicó previamente con Montalbano para conocer más sobre su visita y su nueva producción cinematográfica, en la que participa un reparto de lo más heterogéneo, en el que se cuentan, por ejemplo, Nicolás Vázquez, el músico Rubén Rada y el recordado y querido diez colombiano Pibe Valderrama, además del cerdo Patricio, además de que a cargo del arte y la animación está la artista plástica mendocina Lourdes Giunta.

Néstor Montalbano, quien entre otros trabajos fue el director de los programas De la cabeza, Cha, cha, cha y Todo por dos pesos, nació y se crió en 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, por lo que se identifica y reivindica como un hombre del interior, por eso, basa su visita a la provincia en la posibilidad de encontrarse con la gente y exponer su trayectoria y sus conocimientos desde el hacer cinematográfico y televisivo, “para que pueda servirles a quienes participen”. “Me siento un tipo del interior que tuvo la suerte de llegar a Buenos Aires y haber resuelto lo que quería hacer en la vida”, sostiene en el comienzo de la charla, destacando que su intención es transmitir esa experiencia, pero dejando en claro: “El principio de todo esto, el motor que inició todo esto está en 9 de Julio, provincia de Buenos Aires. Ahí yo pude desarrollar películas con la gente del pueblo, divertirme y forjarme en esto”.

- ¿Vos creés que aportes como el tuyo le dieron una vuelta de rosca al cine nacional y le sacaron algo de la mirada capitalina?

- Yo creo que ser del interior favorece en muchos aspectos cuando uno llega a hacer esto y, como en el caso mío, instalarse en Buenos Aires. El tipo del interior tiene una mirada por la que conoce de una manera especial los distintos tipos de gente y la sensibilidad de la gente. En Buenos Aires uno no se conecta con todo el mundo. Yo fui panadero, estuve detrás de un mostrador y vi desfilar a todo el pueblo por la panadería, y eso me llevó un poco al sueño de poder conectarme con todos los estratos sociales y la idiosincrasia de un pueblo. Entonces, lo que digo es que los del interior somos un poco más desprejuiciados y un poco menos psicológicos, menos rebuscados, y eso en algún punto me ayudó. Yo veo que la gente que viene del interior tiene otra sensibilidad, ni mejor ni peor, no pasa por ahí, pero tal vez sí pasa por una cuestión más directa de cómo cuentan y cómo se siente la vida. En definitiva, haciendo cine, uno lo que cuenta son historias de vida.

- Respecto de esto, de cómo se siente la vida, pasemos a tu nueva película, donde el conflicto es tener o no tener pelo.

- Claro [risas]. Y, bueno, será un tema no resuelto para mí también, cada uno se identifica con determinadas cosas y a partir de ahí desarrolla lo que quiere contar. Lo que sí quiero decir es que Por un puñado de pelos es mi quinta película, y como todas mis películas transcurre en el interior, no pude zafar de eso, y no voy a  zafar nunca, porque no sé cómo sería filmar una película en Buenos Aires, una historia urbana, pero el conflicto, por ejemplo, en esta película se lo pongo a uno que viene de la capital y no tiene pelo, y lo llevo al interior, donde está la posibilidad de que pueda tener pelo gracias a un agua mágica que le va a resolver el problema de la calvicie, pero va a invadir un lugar que no se sí correspondía tocarlo. La película, si bien tiene absurdo y es cómica, es graciosa, no deja de tener un lugar profundo en esta cuestión, con el respeto que significa el interior y esa cosa de que cualquiera que viene de afuera puede tocarlo o invadir la cultura de un lugar.

- La película tiene mucha iconografía ligada a las creencias y costumbres en los pueblos.

- Sí, hay mucho de eso. Y, en ese sentido, por otro lado te digo que estoy emocionado de ir a Luján, porque el primero que me puso el chip en la cabeza de hacer cine fue Leonardo Favio. Mi primer corto de súper 8 fue Juan Moreira, porque a la película la vi a los doce años como cincuenta veces, en todas las funciones cuando la estrenó en el cine, y eso me quedó. Después, en un aparatito que se llamaba Cine Graf la dibujé, y después, cuando compre una cámara de fotos, me disfrazaba de Moreira y me sacaba fotos, todo con el lenguaje que me había transmitido Favio. Y yo creo que esta película tiene mucho de Leonardo. Es la primera película con la que pude instalarme un poco más en esencia con la visión que uno tiene del interior, y eso no solamente tiene que ver con la estética, sino también con el sonido, con esa conjunción de sentir el olor de lo que significa la tierra, en este caso, de las montañas o de las sierras, del pasto, con los personajes que trasuntan vivos en un pueblo, con esas cualidades de las cuales hablaba recién cuando mencionaba todo ese mundillo que vi pasar por el mostrador de la panadería. Entonces, esta película sí es muy del interior, porque yo soy eso, yo nunca me reconozco ni me voy a reconocer como porteño.

- Siempre has trabajado con gente que no se dedica a la actuación y has podido hacerlo muy bien, ¿pero cómo fue trabajar con un futbolista?

- Bueno, fue maravilloso, porque sin duda que no fue cualquier jugador de fútbol, fue Valderrama, que ya viene con una luz propia, y uno no va a pretender que sea Julio Chávez actuando, sino que uno quiere ver esa luz, esa magia que desplegaba en la cancha pero delante de una cámara de cine, tratando de hacer un personaje que es un alcalde. Fueron muy pocas mis indicaciones, yo me confié siempre en su talento y me parece que me superó. Valderrama tiene bastante diálogo en la película, y creo que les va a llamar la atención cómo se desenvuelve. Él nunca había actuado, pero a mí esa es una de las cosas que más me seduce hacer en el cine, ese mix entre actores y no actores. Siempre en mis películas eso ocurre, por eso alguna vez trabajé con algún político, con algún músico. Me gusta trabajar con personas que no son actores, y eso hacía Favio, que decía que era como moldear una arcilla.

- Bueno, Favio le sacó en Soñar soñar su mejor papel a Monzón.

- Exactamente, y no solamente a Monzón, yo te diría que también a [Gian Franco] Pagliaro, y te diría más, yo nunca lo vi a [Rodolfo] Bebán actuar como en Moreira, la fuerza que tiene ese personaje yo nunca más se la vi a él, fue un actor de prestigio, reconocido, pero ahí estuvo la mano de un tipo talentoso y apasionado como Favio.

A continuación, te presentamos el trailer de Por un puñado de pelos, el film que se proyecta en exclusiva mañana en la Biblioteca Alberdi, de Luján.