Si tenés Internet, vivís en Venezuela o sin estar presente allí, te interesa estar al tanto de lo que pasa, la simple pronunciación del nombre “Luis Carlos” te dirá mucho, seas chavista o todo lo contrario. Pero como es muy probable que no lo seas, es necesario avisar de quién y con quién hablaremos aquí: Luis Carlos Díaz, @LuisCarlos en twitter y en Youtube, es un cibermilitante antichavista que paraliza con sus ácidos análisis y distribución de datos concretos a propios y ajenos del gobierno bolivariano. Obviamente, están quienes lo aman (y defienden) y aquellos que hasta han llegado a odiarlo (y combatirlo). De esto último tuvo noticias el mundo, cuando trascendió globalmente que fue víctima de un ciberataque por el que culparon, obviamente, a hackers chapistas.
A pocos días de las elecciones en su país que definirán mucho más que el nombre del presidente, Luis Carlos Díaz continúa con sus análisis online, seguido por miles de entusiastas y detractores. El de abajo fue su última aparición en Youtube:
Para concentrarnos en él repasemos su currículum: periodista y bloguero. Actualmente, coordinador de Comunicación y Redes de la Fundación Centro Gumilla, el centro de investigación y acción social de los jesuitas en Venezuela. Es miembro de los consejos de redacción de la Revista SIC y la Revista Comunicación. Se especializa en la investigación de los cambios digitales en el periodismo y la socialización de nuevas tecnologías. Pertenece al colectivo de reporteros voluntarios de GlobalVoicesOnline.org, con los que presentó una investigación sobre coberturas de procesos electorales en medios ciudadanos venezolanos para el Citizen Media Summit 2008en Budapest. Colabora desde América Latina en el Laboratorio de Comunicación 1001Medios.Con la ONG Liderazgo y Visión desarrolló el programa de formación de infociudadanos “Gente de a pie”, que ha brindado nuevas herramientas digitales a colectivos ciberactivistas y jóvenes periodistas en Caracas. En la actualidad coproduce a diario para la red de radios Fe y Alegría el programa A Fondo, con cobertura nacional en 20 emisoras del país.Lo podés leer en: www.periodismodepaz.org y en www.gumilla.org.
En tres preguntas, tres grandes respuestas
Lo dice el entrevistado: promete ser breve (está ocupado, enredado, hiperconsultado y conectadísimo). Pero no lo cumple. "¿Ves que te dije que sería breve? Soy venezolano. Soy una contradicción ambulante".
¿Está mejor o peor Venezuela ahora que antes de Chávez?
- Una frase famosa en Venezuela dice que no hay gobiernos buenos o malos sino precios del petróleo altos o bajos. En los años anteriores a la llegada de Chávez, el mercado internacional tenía el barril de petróleo a 7 u 8 dólares. En muchos de los años de gobierno de Chávez, esos precios se ubicaron rondando los 100 dólares, con el récord de 2007 de 150 dólares por barril y estos precios actuales circa 110$. Con esa renta entrando constantemente en la chequera del poder, las posibilidades de sostener cualquier programa ideológico es sumamente sencillo. El presupuesto del país se calcula con los ingresos por conceptos de impuestos, luego le sumas 40 dólares por barril a ese presupuesto, y con esos sostienes lo básico del Estado: salud, educación, seguridad y otras cosas. Con el restante de dólares que no cuentas en el presupuesto planificado pero sigues recibiendo, porque no se vende a 40 sino a 110 dólares, haces la fiesta que desees.
Esa fiesta en el caso de Chávez fue la construcción de un Estado paralelo que destinó recursos para políticas sociales que llegaban a los más pobres. También se ampliaron los regalos de Venezuela a otros países para la diplomacia regional y también ha habido muchas fugas de capitales. Pasados los años hemos mejorado en indicadores de pobreza. Hay menos gente en la pobreza y en la pobreza extrema, aunque con una eficiencia menor a la de Brasil, por ejemplo. También se aumentó el consumo de la población debido a la bonanza. Esos son indicadores palpables que el Gobierno presenta constantemente casi de manera propagandística. En otros terrenos no nos ha ido bien: nuestra tasa de criminalidad no ha parado de aumentar. Actualmente somos el país más inseguro de América del Sur. Cada fin de semana asesinan en Caracas a una media de 40 personas. Cifras oficiales del Ministerio de Interior y Justicia señalan que de enero a marzo 2013 fueron asesinadas 3400 personas en Venezuela. Esas son cifras de guerra, y sin embargo nos visitas y parece la fiesta de la franquicia McChavez. También se teme que esa salida de la pobreza no sea sostenible. Se supone que esa población favorecida por las políticas públicas come mejor, trabaja más y se educa más. ¿Pero podremos aguantar un escenario con precios de petróleo bajos? La productividad del país no ha aumentado. Actualmente importamos carne, leche, azúcar, maíz, arroz, café y muchos rubros en los que antes éramos autosuficientes. Muchas empresas grandes se han ido a Brasil o Colombia, cuyo sector industrial sí ha crecido. Nosotros parecemos sólo los vecinos ricos que consumimos, importamos y pagamos, lo que es nocivo para nuestra economía. Ese es un balance muy escueto y bastante personal. Te podría decir que personalmente y en mi familia estamos mejor económicamente, también yo pasé de ser un niño a un profesional (fueron 14 años de gobierno), pero cada vez tengo más amigos asesinados, robados o emigrados. Doy clases, y cada vez me encuentro a jóvenes menos preparados. Nuestro sistema escolar ha empeorado estos años. Se han construido menos escuelas, los maestros siguen ganando muy mal salario y la calidad educativa se ha diluído. También gasto parte de mi salario en un seguro privado, porque no puedo confiar en el abandonado sistema público de salud, donde hay que hacer colas de meses y llevar los materiales con los que te van a operar porque a veces no hay ni gasas. Eso sí: tengo carro y pago medio dólar por llenar mi tanque de gasolina. Es una contradicción de país, porque quemar gasolina es chulearnos la renta petrolera sin transformarla en algo productiva. ¿Ves que te dije que sería breve? Soy venezolano. Soy una contradicción ambulante.
¿Hay alguna posibilidad de que la oposición saque al chavismo del poder?
- El chavismo se ha convertido en una hegemonía que ha controlado todos los poderes públicos del país, ha minado las fuerzas armadas y ha coptado a los movimientos sociales populares, convirtiéndolos en fichas del partido. También ha construido una identidad política muy fuerte, como quizás es el peronismo en Argentina. La gente recordará cierto bienestar de Chávez y su altísima identificación con los más pobres y lo verá como un redentor. Por lo tanto la oposición debe enfrentarse a dos cosas: un mito y un aparato estatal que está preparado para asegurar su preservación a cualquier costo, incluso amenazando con las armas (como hizo un ministro de defensa) o maldiciendo a quienes voten por la oposición (como dijo Maduro el viernes pasado). Las elecciones del domingo tienen un componente muy interesante: también la oposición está solidificando su identidad política... y la mejor noticia es que no es "de oposición" sino de alternativa. Ya la gente no se mueve "en contra" de Chávez sino a favor de un cambio y un líder en el que cree. Maduro podrá vencer, pero Capriles ya logró convencer. Eso será difícil para el chavismo, porque mantendrá la chequera de petróleo, pero no podrá aplastar al resto del país. Otra característica de esta oposición es que se sale del esquema sencillo de la lucha de clases. Esa es una mentira muy grande que ha difundido el chavismo en el exterior. Como si los 6 millones de personas que votaron por la oposición en octubre fuesen millonarias, viviesen en zonas acomodadas y tuviesen un componente racial blanco. Todo eso es mentira en este país mestizo. La oportunidad que tienen de relevar al chavismo del poder es construir una narrativa, una épica, que conecte con más gente que aquella que está conectada con la épica del Chávez dador y repartidor de una renta infinita. Eso luce bastante difícil, pero será divertido ver cómo se define más allá de los numeritos del domingo.
¿Qué perspectivas hay en tu país de que le vaya mejor con un gobierno de Capriles?
- La polarización te dirá que a Capriles le irá muy bien, si eres opositor, y si eres chavista tenderás a decir que es el apocalipsis y causal de una guerra civil (al menos con ese discurso hacen temer a funcionarios públicos y otros militantes). La realidad es que de ganar Capriles, recibe un país altamente endeudado, con una crisis económica bastante compleja, baja productividad y altos índices de inseguridad. Esto último tiene un campo muy difícil de resolver, porque se trata de reconstruir una institucionalidad secuestrada para responder a una ideología de gobierno y no a la justicia para todos los ciudadanos. A veces el escenario es tan sombrío que hay gente que preferiría que ganara Maduro para que sea a él a quien se le desmorone este castillo de naipes e ilusiones de abundancia. Sin embargo es también un error entregarse, diría otra oposición más racional. Vendrán tiempos difíciles, pero será mejor asumirlos con un gobierno menos sectario, militarista y botarata del presupuesto público. Capriles, con ofrecer sindéresis en un país de locos, ya plantea una nueva revolución.