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El vestido del que habla el mundo que usa Catherine Zeta-Jones a los 53 años

Como a los buenos vinos, el paso del tiempo le sienta bien, y la actriz estadounidense lo demuestra luciendo espectacular a sus más de 50.

Las alfombras rojas suelen ser los escenarios donde las celebridadesdejan la imagen con la que quieren ser mencionados en el futuro, o hasta la próxima alfombra. Es por eso que, a la hora de elegir los atuendos, dan una clara muestra de elegancia, clase, vanguardia y hasta audacia. Y así lo hizo Catherine Zeta-Jones al momento de elegir la pieza con la que asistió al último evento.

La coprotagonista de La máscara del zorro suele animar estos eventos gracias a la elección de su vestuario, tratando de que sea acorde con la temática de la cita, pero poniendo su impronta, su personalidad y un toque de sensualidad, mezcla que produce que todo el mundo hable de ella .

Acompañada de su hijo Dylan Douglas, ya un apuesto joven de 22 años, la actriz llamó la atención de todos en el estreno de su último trabajo a cargo de Disney, National Treasure: Edge of History, realizado en Los Ángeles, California, Estados Unidos. ¿El motivo? El impactante vestido que lució en la gala, ceñido a su figura y con algunas transparencias, a sus 53 años.

El diseño, a cargo de Elie Saab, se trató de una pieza de lentejuelas, larga al piso y con mangas largas, todo de color marrón. Esta prenda se ajustaba a la perfección al cuerpo de Catherine, y contó con un profundo escote en V, con vértice por encima de su ombligo, y sugerentes transparencias que expusieron sus extremidades. No había forma que no resalte.

Además de la ropa, el arte de maquillaje contó con colores similares, con mucho marrón y cobre, además de un trabajo de peluquería que dejó su cabello suelto, con ondas simples que dieron y permitieron mucho movimiento al mismo.

Queda demostrado que Zeta-Jones mantiene una belleza que nada tiene que envidiarle a las jóvenes celebrities, y su semblante le agrega un toque de experiencia y elegancia cada vez que camina por una alfombra roja. Podría decirse que, como a los buenos vinos, el paso del tiempo le sienta bien.

Su acompañante también contribuyó a que se realce la imagen de Catherine, ya que Dylan portó un traje de tres piezas también de color marrón, para estar en composé con el tono dominante del vestido de su madre. Entre ambos compusieron una imagen bien coordinada, y la completaron con el lenguaje corporal cómplice que nace de su especial vínculo.

Se sabe que este tipo de eventos son para que las estrellas brillen, y Catherine Zeta-Jones nos tiene tan acostumbrados a resaltar, que sólo nos queda ver en qué colores brilla.