Yerba mate: por qué los productores advierten sobre la paralización de la producción
Sostienen que están a la deriva, con precios de la yerba mate muy por debajo del costo. No es la única amenaza, por lo que no arrancará la zafra de verano.
Luis Alberto Andrusyzsyn, productor yerbatero de Apóstoles, cargó duro contra el Gobierno nacional por la desregulación del sector y el congelamiento del INYM, y también contra la industria que paga precios ridículamente bajos.
La producción de yerba mate en Misiones atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas a causa de la recesión a nivel nacional. Productores de toda la provincia alertan sobre precios afectados, pagos a plazos de hasta 120 días, cheques sin fondos, desinversión obligada y un escenario que ya provoca migración rural.
El productor yerbatero Luis Alberto Andrusyzsyn, oriundo de la ciudad misionera de Apóstoles dijo que se encuentran “a la deriva” tras la desregulación nacional y la parálisis del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) desde 2023.
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En declaraciones a Canal 12 Posadas Andrusyzsyn, con más de 50 años de trabajo en la chacra, afirmó que la eliminación de las facultades del INYM “dejó a los pequeños productores sin un precio base y sin herramientas de negociación. Hace dos años estamos totalmente a la deriva, porque pagan lo que quieren y cuando quieren. No tenemos ningún precio base”.
Luis Alberto Andrusyzsyn es productor de yerba y té. “Esta libertad de mercado se transforma en un libertinaje. Es como poner un zorro adentro de un gallinero”, ejemplificó.
Según explicó, la falta de control permitió que empresas de distintas zonas pagaran muy por debajo del valor provincial fijado en 305 pesos por kilo de hoja verde. En la zona Sur de Misiones muchos productores terminaron cobrando 260 o 270 pesos, con plazos de hasta 120 días. En el Centro, como por ejemplo, en las localidades de Campo Grande o Campo Viera, el pago cayó incluso a 160 o 180 pesos, acompañado de cheques apócrifos.
Piso de 480 pesos
Andrusyzsyn sostuvo que el precio que permitiría “trabajar medianamente tranquilo” debería ubicarse como mínimo en 480 pesos por kilo, aunque el valor “real” para equilibrar la cadena sería 600 pesos. “Los precios que nos quieren pagar son miserables”, aseguró.
Sostuvo que ante los precios que se están pagado, la desinversión en la chacras “es inevitable". Y agregó que "el combustible lo reducimos al 50%. No hicimos ni tareas de mantenimiento. La merma no será por clima, sino por falta de tareas”.
Presionados por la importación
El productor explicó que, sin un precio regulado, los pequeños productores no pueden asociarse para condicionar a la industria. “Si nos unimos, ellos – por los grandes molinos correntinos- compran afuera. No hay freno en la frontera”, sostuvo.
La competencia directa con yerba importada y la capacidad económica de las grandes empresas, que pueden aguantar meses sin vender, deja a los productores sin margen de negociación: “No tenemos resto para aguantar cuatro meses. Ellos sí. Y cuando caemos, caemos en sus manos”.
Cheques sin fondo
Consultado sobre las condiciones de pago, describió un panorama desigual: mientras una cooperativa local pudo pagar 380 pesos al contado, otras industrias todavía adeudan partes de la cosecha anterior. “Hoy empapelan Misiones con cheques sin fondo. Cuando estaba el INYM, eso no pasaba”, relató.
La falta de precios razonables ya impacta en la salida de la gente de las chacras hacia los grande conglomerados: “Va a haber migración masiva de pequeños productores. Y la tierra va a quedar en manos de extranjeros o extraprovinciales”.
Asegura que los jóvenes “no tienen ninguna oportunidad” en las chacras con los valores actuales.
Contra el Gobierno nacional
Andrusyzsyn apuntó directamente al Gobierno nacional por haber anulado la regulación del INYM. “Tocaron algo que no tenían que tocar. Nosotros estábamos cómodos con el Instituto”. Por ello, pidió una medida inmediata: “Tienen que nombrar un presidente del INYM y completar la mesa. Sin eso, no hay forma de hablar de precio base”, apuntó.
También advirtió que la crisis tendrá impacto político: “Si no cambian el rumbo, esto se va a agravar. El ciudadano va a repensar las próximas elecciones.”
Sin cosecha de verano
El productor apostoleño anticipó que en diciembre no vamos a arrancar la cosecha de verano si no hay un precio razonable”.
El corte de circulación de hoja verde es una de las medidas en carpeta. Así, la industria yerbatera de Misiones enfrenta una crisis estructural que pone en juego la permanencia de los pequeños productores, la economía regional y la seguridad laboral de los cosechadores, con medidas de protesta como la suspensión de la zafra como último recurso para exigir soluciones concretas.


