Vozinha y su contrato a los 40: cuando ganar más obliga a planificar mejor
El arquero de Cabo Verde firmó el mejor contrato de su carrera, pero el verdadero desafío será administrar su patrimonio más allá del fútbol.
Josimar Diaz, conocido como Vozinha, fue la gran figura en el histórico empate de Cabo Verde ante España.
A los 40 años, cuando la mayoría de los futbolistas profesionales ya están retirados o pensando seriamente en hacerlo, Vozinha acaba de firmar el contrato más importante de su carrera. Llegó al Mundial sin club, se convirtió en una de las grandes revelaciones del torneo y, pocas semanas después, acordó su incorporación a Colo-Colo por 18 meses.
Según trascendió en la prensa chilena, recibirá cerca de 47 millones de pesos chilenos mensuales: una cifra que representa un salto económico respecto de los ingresos que había tenido hasta ahora. Desde el punto de vista deportivo, una gran mejora. Desde el punto de vista patrimonial, probablemente sea una de las últimas grandes ventanas de acumulación de capital de su vida profesional. Y eso modifica por completo las prioridades.
El mejor contrato no siempre es el que más paga
Cuando se analiza un contrato deportivo, la conversación suele concentrarse en el salario bruto. Cuánto cobrará el jugador, cuánto recibirá por mes y dónde quedará ubicado dentro de la escala salarial del plantel. Pero el verdadero valor de un contrato también depende de dónde deberá pagar impuestos el deportista, qué gastos estarán a su cargo, cómo se tratarán los premios, qué ocurrirá con los derechos de imagen y qué obligaciones sobrevivirán a la finalización del vínculo.
Vozinha viene de desarrollar parte de su carrera en Portugal, representa internacionalmente a Cabo Verde y ahora se trasladará a Chile. Por lo tanto, debe determinar con precisión dónde será considerado residente fiscal y cómo tributará los ingresos derivados de su contrato, sus premios, sus eventuales patrocinios y la explotación comercial de su imagen. Cambiar de país no implica automáticamente dejar de ser residente fiscal en el anterior. Tampoco alcanza con contar los días de permanencia. Hay que analizar las reglas de cada jurisdicción, la existencia de un hogar permanente, el centro de intereses económicos, los vínculos familiares y los tratados que puedan resultar aplicables.
La segunda cuestión consiste en comprender la diferencia entre ingresos y patrimonio: Vozinha tendrá durante los próximos 18 meses un flujo de ingresos muy superior al que probablemente tuvo durante buena parte de su carrera. Pero ese flujo será temporal. Su patrimonio, en cambio, deberá sostenerlo durante muchas décadas. Ese descalce explica buena parte de los problemas financieros que enfrentan los deportistas retirados: durante algunos años viven con ingresos extraordinarios y organizan sus gastos como si esos ingresos fueran permanentes. Cuando finaliza la carrera, el salario desaparece, pero el nivel de vida, los compromisos familiares y los costos de mantenimiento continúan. Por eso, entre tantas otras cosas, queda claro que Vozinha tiene mucho que festejar, pero tiene más aún que planificar.
La imagen puede durar más que la carrera
El Mundial, además, no solo incrementó el valor deportivo de Vozinha; también transformó su exposición pública. Su historia, su edad, su personalidad y sus actuaciones lo convirtieron en una figura reconocida mucho más allá de Cabo Verde. Esa notoriedad puede generar contratos publicitarios, campañas, apariciones comerciales, contenidos digitales y acuerdos con marcas. Aquí aparece otra cuestión que suele administrarse mal: los derechos de imagen. El salario que paga el club y los ingresos vinculados a la explotación comercial de la imagen no son necesariamente lo mismo. Tienen diferentes orígenes, riesgos, contrapartes y, según la jurisdicción, diferentes tratamientos jurídicos y tributarios.
Esto no significa crear estructuras artificiales para pagar menos impuestos. Significa separar actividades genuinamente distintas, documentarlas correctamente y evitar que todos los ingresos, contratos y activos queden mezclados en una misma cuenta personal. Bien administrada, la imagen de Vozinha podría seguir generando ingresos después de su retiro. Mal administrada, puede convertirse en una fuente de conflictos con representantes, marcas, clubes y administraciones tributarias.
La atajada más importante
Vozinha protagonizó una de esas historias que hacen del deporte un fenómeno imprevisible. En cuestión de semanas pasó de no tener club a firmar el acuerdo más relevante de su carrera. Pero justamente porque el éxito fue repentino, la respuesta patrimonial no puede ser improvisada. No se trata de quitarle emoción al logro. Se trata de lograr que el impacto económico de estos 18 meses permanezca cuando ya no haya contratos, premios ni partidos.
En el fútbol, una buena actuación puede cambiar una carrera. Una buena planificación puede cambiar una vida. Vozinha ya hizo las atajadas que lo llevaron hasta Colo-Colo. Ahora deberá hacer otra igualmente importante: evitar que esta oportunidad extraordinaria se le escape de las manos.
* Martín Litwak, abogado especialista en fiscalidad internacional y estructuras patrimoniales.



