Una fábrica cerró y quiere pagar indemnizaciones con cobre
La metalúrgica ubicada en Lanús cesó su producción y ofreció a sus 60 trabajadores pagar parte de las indemnizaciones con fragmentos de cobre
Esperan un boom de inversiones en cobre
El cierre de empresas manufactureras continúa y genera situaciones críticas y hasta insólitas para los trabajadores. La metalúrgica Vaspia, ubicada en Lanús Este, dejó este martes de producir luego de que se apagara el último de los dos hornos de fundición de la planta. La empresa autorizó por escrito a sus 60 trabajadores a retirar y vender unos 300 kilos de bronce que permanecían en el horno, en medio del reclamo por salarios adeudados desde julio.
La fábrica, ubicada sobre la avenida Eva Perón al 2700 y fundada en 1960, ya había detenido parte de su actividad por falta de materia prima. El primer horno había quedado fuera de funcionamiento por la falta de trabajo y este martes se apagó el segundo, que todavía conservaba material en su interior.
“Nos dijeron que volquemos el horno porque hay 300 kilos de material”, explicó Pablo, delegado gremial de los trabajadores, luego de una audiencia realizada ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.
La autorización de la empresa permite que los empleados dispongan del bronce que permanecía en la planta y lo comercialicen para obtener dinero. La medida se tomó mientras continúa el conflicto por los salarios de julio y agosto, el medio aguinaldo y los aportes jubilatorios y de obra social descontados de los haberes pero, según denuncian los trabajadores, no depositados.
“Nos dijeron que volquemos el horno porque hay 300 kilos de material”, relató el delegado, quien también afirmó: “No cobramos desde el mes de julio”.
Reclamo por salarios impagos
Los 60 trabajadores sostienen que la empresa mantiene impagos los salarios correspondientes a los últimos dos meses y otras obligaciones laborales. Oscar, uno de los operarios, describió la situación en declaraciones a C5N: “No nos pagan hace dos meses, no nos pagan aguinaldo, no aparecen. Están jugando con nuestro salario, están jugando con las 60 familias que estamos acá representando”.
El conflicto también incluye el reclamo por las indemnizaciones correspondientes a los trabajadores.
David, un empleado con 31 años de antigüedad, contó que durante una reunión uno de los responsables de la empresa habría planteado una reducción de personal. Según su relato, la propuesta consistía en que entre 10 y 20 trabajadores dejaran la fábrica con un pago que consideraban insuficiente y que quienes permanecieran continuaran con la producción. El trabajador sostuvo que, bajo esa alternativa, las deudas salariales serían abonadas si quedaba dinero luego de la compra de materia prima.
La falta de insumos había impedido sostener la producción y ahora el apagado del último horno dejó a la planta sin actividad de fundición.
Los trabajadores analizan como alternativa la conformación de una cooperativa para continuar con la actividad y conservar los puestos de trabajo. “Quisiera que nos den la chance de poder seguir de alguna manera, formar una cooperativa”, planteó uno de los operarios, con casi 40 años de antigüedad.

