Tras una intensa puja, Impsa quedó fuera de las obras en Yacyretá

El presupuesto original estaba pautado en unos u$s600 millones, pero al abrir los sobres los valores fijados fueron menores. Por las turbinas, la alemana Voith se presentó con u$s99 millones, por lo que dejó afuera a la mendocina Impsa, que iba asociada a Power China y había ofrecido u$s120 millones.

Redacción MDZ

El mapa de las obras en Yacyretá.

Finalmente, y como se esperaba desde hace unos meses, los ganadores de la licitación para las obras de Aña Cua en Yacyreta, son, para la parte civil, el consorcio Rovella Carranza. La alemana Voith se hará cargo de las tres turbinas Kaplan. Solo resta el visto bueno formal del Consejo de Administración de la Entidad Binacional de Yacyretá

En la parte civil, quedará a cargo el consorcio conformado por Rovella Carranza, la italiana Astaldi y la paraguaya Tecnoedil.

La provisión de las tres turbinas Kaplan, que ampliarán en un 9% la generación de electricidad, estará en manos de la alemana Voith Hydro.

Ambos consorcios ofrecieron los precios más competitivos.

El presupuesto original estaba pautado en unos u$s600 millones, pero al abrir los sobres los valores fijados fueron menores. Por las turbinas, la alemana Voith se presentó con u$s99 millones, por lo que dejó afuera a la mendocina Impsa, que iba asociada a Power China y había ofrecido u$s120 millones.

El comité ejecutivo de la EBY ya dio el visto bueno para avanzar con las ofertas más económicas y sólo resta el paso formal del Consejo.

Críticas del expresidente Duarte Frutos

El director paraguayo de Yacyretá, el expresidente de ese país Nicanor Duarte Frutos, afirmó que las especulaciones sobre la licitación para el brazo Aña Cua viene de firmas que meten presión y dinero para alzarse con la adjudicación. Además, sostuvo que, a pesar de que una de las firmas adjudicadas se declaró en quiebra, todo fue previsto y no hay riesgo.

Duarte Frutos, actual director de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) del lado paraguayo, explicó que este martes tienen una reunión muy importante de los consejeros de ambas márgenes. “El Consejo de Administración es el que legitima o no las decisiones del Comité Ejecutivo, de los directores de ambas márgenes”, subrayó.

El audio de la entrevista al expresidente:

“Hemos adjudicado las obras más importantes: la electromecánica, las obras civiles y otro capítulo importante. Estamos hoy a un costo de US$ 302 millones. Ojalá mañana podamos formalizar lo que representa una reducción de US$ 233 millones en relación a los precios preferenciales establecidos”, señaló al diario ABC en Asunción.

Dijo que todavía falta la adjudicación de obras de menor costo. “La licitación número 695, suministro de transformadores, con un precio referencial de US$ 36 millones y la licitación 722 del servicio de inspección y fiscalización, que tiene un precio referencial de US$ 19 millones ”, especificó.

Duarte Frutos fue abordado además sobre el consorcio Astaldi SpA de Italia, que también integran las firmas Rovella Carranza SA de Argentina y Tecnoedil SA de Paraguay, puesto que el año pasado empezó el proceso del concurso preventivo para declararse en quiebra. Esta firma fue adjudicada para obras civiles.

Al respecto, respondió que todo eso pasó por el comité de evaluación. “La empresa Astaldi cumple con lo establecido en el pliego de bases y condiciones. No hay riesgo de falta de cumplimiento, porque ellos tienen un concurso de acreedores que no les impide seguir contratando y realizando obras”, acotó.

En relación a que el pliego de bases y condiciones sostiene que no pueden participar las empresas quebradas o ya concursadas, insistió en que todo fue analizado completamente por técnicos. “Se han establecido los mecanismos de garantías para el uso correcto de los recursos”, retrucó.

“Ocurre que hay una competencia interna muy fuerte, han presionado mucho las otras empresas que presentan ofertas por US$ 50 millones más y la otra que salió tercera, US$ 45 millones más, pero todo se previó”, aseveró.

Por otra parte, al ser consultado sobre el rumor de que la empresa Impregilo ofrece tomar el control de Astaldi, lo cual estaría prohibido, respondió: “Esa es una suposición que hacen los que hoy están presionando y ofreciendo mucha plata para que ellos sean los ganadores y conmigo no van a conseguir eso”, enfatizó.

Según comentó, la presión empezó cuando Yacyretá adjudicó a la empresa Voith Hidro la ejecución del suministro electromecánico para Aña Cuá y no a Impsa, a la que vinculó al gobierno argentino.

“La primera adjudicación importante era la electromecánica, que ahí compitieron varias empresas, pero la más importante era Impsa, vinculada a sectores importantes del poder en Argentina, que está consorciada con una empresa paraguaya importante y esos empresarios recurrieron al más alto nivel para que la dirección de Yacyretá torciera esos resultados”, reiteró.

“En principio hubo gente que quiso presionar, que quiso torcer los resultados, de la primera parte, pero eso ya pasó. Ahora el tema Astaldi... hay una fuerte presión inclusive a gente del entorno cercano, del propio comité de selección para que esto se tuerza y no se va a torcer”, concluyó.

Alejandro Takahashi, jefe financiero de la EBY, también conversó con ABC Cardinal e hizo un recuento de las tres obras que ya fueron adjudicadas por el Ejecutivo de Yacyretá: Intertechne Consultores SA, de Brasil, para la ingeniería y asistencia técnica, por US$ 9,5 millones. La segunda, fue a la Voith Hydro Ltda, de Alemania, para la electromecánica, por US$ 99,7 millones y la tercera al consorcio integrado por Astaldi SpA de Italia, Rovella Carranza SA, de Argentina y Tecnoedil SA, de Paraguay, para las obras civiles que alcanzan poco más de US$ 193 millones.

Respecto a esta última adjudicación, insistió en que Astaldi no está en quiebra. “Está en un proceso denominado concordato, que según los entendidos es una recomposición de deuda con la propuesta de aporte de capital de otros accionistas, que van a ir a una ayuda financiera sin llegar a la quiebra”, expresó.

Respecto al pliego de bases y condiciones que refiere que las empresas en bancarrota o concursadas no pueden ser adjudicadas, subrayó la parte en que dice “a juicio de la entidad”. “Es decir, no hay una obligación directa de que automáticamente la empresa queda descalificada, es una facultad que tiene la entidad de analizar, evaluar, pedir todos los informes que sean necesarios, realizar todas las consultorías internas y externas”, indicó.

Dijo además que no es solo Astaldi la que presenta a oferta, “son tres empresas”, reiteró y aseguró que estas dos se harían cargo del contrato en caso de que haya un problema. Respecto a las previsiones afirmó que todo pago se le hace a al consorcio será resguardado solo para que sea empleado en la obra. “Yo no estoy diciendo que es una situación normal, pero justamente estamos tratando de resguardar absolutamente todos los detalles jurídicos y financiero para que ni un solo dólar sea desviado de la obra”, ratificó.

Al ser consultado sobre la oferta de Impregilo para hacerse cargo de Astaldi, respondió: “tenemos entendido que hay varios paquetes que quieren comprar paquetes de este concordato, Impregilo es una empresa que también participa, pero yo no tengo documentos para demostrar eso”, contó. No obstante, aclaró que cuando se hizo la licitación “no había ningún tipo de concordato", lo cual señaló que es imposible de prever.

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