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Transferencias bancarias bajo la lupa de ARCA en julio: montos y requisitos

Durante julio, ARCA analiza transferencias, extracciones y saldos bancarios que superen ciertos montos. Qué operaciones podrían ser investigadas.

Los nuevos topes establecidos por ARCA. Foto: Archivo

Los nuevos topes establecidos por ARCA. Foto: Archivo

MDZ

Durante julio, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) vigila de cerca los movimientos bancarios que superen ciertos montos establecidos para personas físicas y jurídicas. Si bien no se generan inconvenientes para quienes cuenten con respaldo documental, las operaciones que excedan los límites pueden quedar sujetas a revisión.

Para personas físicas, ARCA analiza transferencias o saldos que superen los $50 millones, mientras que en el caso de personas jurídicas el monto es de $30 millones. Las extracciones en efectivo también están bajo la lupa cuando superan los $10 millones, tanto para individuos como para empresas.

En el caso de inversiones, los depósitos en plazos fijos por encima de $100 millones en personas físicas o de $30 millones en personas jurídicas serán controlados. Por su parte, las compras que no superen los $10 millones no requieren justificación adicional ante el organismo.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Foto: Walter Moreno/MDZ
ARCA vigila transferencias altas para prevenir evasión y exigir documentación respaldatoria.

ARCA vigila transferencias altas para prevenir evasión y exigir documentación respaldatoria.

Documentos necesarios en caso de superar los límites de ARCA

ARCA puede solicitar diferentes comprobantes a quienes superen esos montos. Entre ellos se encuentran boletas de compra y venta, recibos de sueldo, comprobantes de operaciones inmobiliarias o bursátiles, facturación como monotributista o certificaciones de ingresos emitidas por un contador público.

Uno de los casos más comunes es el de monotributistas con gastos elevados en tarjeta de crédito. Si los consumos no coinciden con su categoría, ARCA puede intimarlos a recategorizarse o pasarlos al Régimen General, lo que implica multas, intereses y nuevas obligaciones fiscales.