Se profundiza la crisis de Musimundo: busca reestructurar una deuda millonaria
La crisis del consumo complica la continuidad de Musimundo, que inició un concurso preventivo de acreedores.
La cadena Musimundo entró en procedimiento preventivo de crisis
ArchivoLa crisis del consumo puso en jaque a una de las empresas líderes del mercado de electrodomésticos. CARSA S.A., la empresa chaqueña que opera la marca Musimundo, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores para intentar reordenar su situación financiera y evitar la quiebra.
La presentación fue realizada ante el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia, Chaco, y comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Posteriormente, la decisión fue ratificada por unanimidad por los accionistas, luego de que el directorio reconociera que la empresa ya no estaba en condiciones de cumplir regularmente con sus obligaciones financieras.
El deterioro quedó reflejado en el rechazo de cheques por falta de fondos por aproximadamente $1.600 millones y en la existencia de otros documentos de pago diferido por unos $2.480 millones. Sin embargo, los problemas financieros van mucho más allá. De acuerdo con información utilizada por Moody's Local Argentina, CARSA registra un pasivo total cercano a $63.503 millones.
El presidente de la compañía, José María Franchino, sostuvo que el concurso preventivo permitirá preservar la continuidad operativa, proteger el patrimonio, mantener el valor de los activos y negociar de manera ordenada con los acreedores.
Bajo consumo y alta morosidad
Durante años, CARSA fue uno de los principales jugadores del mercado de electrodomésticos en el interior del país. En su etapa de mayor expansión llegó a operar más de 100 locales y a emplear a más de 2.000 personas, muy lejos de la realidad actual. La compañía redujo significativamente su estructura comercial y hoy concentra sus operaciones principalmente en Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y parte de la provincia de Buenos Aires.
En la documentación presentada ante la Justicia, el directorio atribuyó el agravamiento de la crisis a la fuerte retracción del consumo de electrodomésticos registrada desde marzo de 2025, el aumento de la competencia derivada de productos importados e ingresados ilegalmente, la reducción de los márgenes comerciales y las dificultades para acceder a determinados productos.
A ese escenario se sumó el incremento de la morosidad en los créditos al consumo, un factor que también afectó el negocio financiero de la empresa y redujo su capacidad para sostener el capital de trabajo.
Las pérdidas reflejan la magnitud del deterioro. Según documentación societaria, CARSA registró un resultado negativo cercano a $11.500 millones durante el último ejercicio y otros $4.500 millones en el primer trimestre de 2026.