Salarios: cuáles son las estrategias de las empresas para 2026
De acuerdo con un sondeo privado la pauta de salarios proyectada ronda el 23% para este año para el personal fuera de convenio.
Un relevamiento privado destaca que este año las empresas buscarán alinear salarios e inflación en torno al 23%, con una apuesta a espaciar más los incrementos salariales.
Imagen generada con MidjourneyEn lo que ya se perfila como un año complejo en términos de actividad económica e inflación, las pautas de aumentos de salarios no solo reflejarán el tenor del menor crecimiento económico esperado para 2026, sino el devenir de la lucha oficial por la desinflación.
En este contexto, las estrategias salariales de las empresas enfrentarán serios desafíos, sobre todo, frente al deterioro general de los salarios reales del sector privado. Según un relevamiento de PriceWaterhouseCoopers (PwC) Argentina sobre ajustes salariales y tendencias en “payroll” (las nóminas salariales), este año las empresas buscarán alinear salarios e inflación en torno al 23% y apostarán a espaciar más los aumentos.
El estudio, que sondeó sobre los ajustes, proyecciones salariales y tendencias en “payroll” a 148 organizaciones de todo el país, confirma un cambio de escenario respecto de los últimos tiempos. Porque, después de un 2025 atravesado por tensiones entre inflación y salarios, el 2026 se perfila como un año de mayor previsibilidad, con proyecciones que muestran una convergencia entre los ajustes salariales esperados y la inflación estimada.
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Qué pasó el último año
Durante 2025, la inflación fue de 31,5%, mientras que los aumentos salariales promedio para el personal fuera de convenio alcanzaron el 29,56%, ubicándose moderadamente por debajo del índice de precios. Solo el 33% de las compañías logró otorgar incrementos iguales o superiores a la inflación oficial, mientras que el 67% restante quedó por debajo de esa referencia, y dentro de este último grupo, una parte evalúa recuperar la diferencia, aunque más de la mitad ya definió que no tomará acciones correctivas, destaca el informe.
Ahora bien, de cara a 2026, según el sondeo de PwC, las empresas proyectan un ajuste salarial anual del 23% y una inflación esperada en torno a ese mismo valor, lo que marca un quiebre frente a los años de alta volatilidad.
Esta mayor estabilidad también se refleja en la forma en que se planifican los incrementos: crece con fuerza el segmento de organizaciones que optan por esquemas más espaciados, donde casi la mitad de la muestra prevé realizar entre uno y tres ajustes durante el año, una proporción muy superior a la registrada el año anterior. O sea, este año la mayoría prevé otorgar incrementos salariales trimestrales o cuatrimestrales.
Inflación en lento retroceso
“El dato más relevante de este sondeo es que las organizaciones empiezan a recuperar capacidad de planificación. La convergencia entre inflación proyectada y ajustes salariales permite salir de una lógica reactiva y volver a pensar políticas de compensación con una mirada estratégica, más alineada al negocio y al desempeño”, opinó Damián Vázquez de PwC Argentina.
Por lo tanto, este nuevo contexto no solo impacta en la política salarial, sino también en el rol de las áreas de Recursos Humanos. Según el informe, la estabilización del mercado permitió recuperar margen para revisar estrategias, incorporar esquemas de incrementos diferenciados por desempeño y reforzar herramientas de retención como bonos, beneficios y propuestas de valor.
Digitalización en alza
En paralelo, el sondeo pone el foco en la transformación de los procesos de liquidación de haberes: hoy, un tercio de las empresas opera con equipos internos, otro tercio con modelos mixtos y el resto con proveedores externos, sin embargo, persisten desafíos estructurales como la complejidad normativa, los tiempos de procesamiento, los errores en los cálculos y la dificultad para integrar sistemas aparecen como los principales obstáculos.
Con relación al tema de la digitalización el informe revela que todavía muestra brechas relevantes: mientras que el 45% de las organizaciones utiliza software especializado con automatización, un 33% continúa operando con Excel u hojas manuales y un 22% se apoya en sistemas propios básicos.
En este marco, el 88% de la muestra manifestó que cambiaría algún aspecto de su proceso de nómina, priorizando automatización, reducción de errores, optimización de tiempos e integración con otros sistemas.
Para Mariela Rendón de PwC Argentina, la evolución del payroll se volvió un factor crítico para acompañar este nuevo escenario, ya que no se trata solo de pagar sueldos en tiempo y forma, sino de contar con procesos más integrados, confiables y automatizados que permitan a las áreas de Recursos Humanos enfocarse en decisiones de mayor valor para la organización. ¿Qué otros datos brinda el informe?
¿Estimación conservadora?
• Las proyecciones para 2026 dan cuenta que además de que 23% es la proyección de ajustes salariales para todo el 2026, un 12% es para el primer semestre, y un 36% de las organizaciones dan incrementos salariales en enero. La pauta de inflación proyectada es 23%.
• Un 46% hará entre uno y tres ajustes salariales durante 2026, un 40% realizará 4 ajustes y el 14% restante estima realizar revisiones salariales de forma más periódica.
• El escenario proyectado de mayor estabilización también ayudará a que se puedan considerar incrementos diferenciados por desempeño y cumplimiento de roles críticos y también mejoras en las herramientas de retención como por ejemplo bonos, beneficios y propuestas de valor.
• La evolución salarial de 2025 muestra que el ajuste promedio fue 29,56% y solo el 33% de los encuestados cerró el año pasado con incrementos salariales iguales o superiores a la inflación oficial. Del grupo de empresas que cerró por debajo de la inflación (67%), un 16% planea recuperar la diferencia durante el 2026, un 28% aún está analizando la medida y el 56% restante manifestó que no tomará acciones.